Diario del AltoAragón - Imágenes del Día
  
SÁBADO
7
DICIEMBRE
 
Establecer Diario del Altoaragon como página de inicio Añadir a favoritos   Buscar    B. Avanzada 
Inicio Fútbol Balonmano Baloncesto Otros Deportes
Diario » Deportes
COLABORACIÓN - PALABRA DE ENTRENADOR

La clave del éxito: la preparación invernal


Cada deportista debe recorrer un camino distinto, completamente individualizado, para llegar a su mejor versión

JOSÉ RAMÓN CALLÉN (LICENCIADO EN CIENCIAS DEL DEPORTE Y 25XIRONMAN
04/11/2019

Vota 
Vota 1 de 5 Vota 2 de 5 Vota 3 de 5 Vota 4 de 5 Vota 5 de 5
 Resultado 
1 de 52 de 53 de 54 de 55 de 5 0 votos


HUESCA.- Todo deportista, al comenzar la temporada ya tiene bien definidos los objetivos que se plantea para cuando llegue la época de competiciones en el 2020: la Quebrantahuesos, los triatlones de distancia olímpica, un maratón, el Trail del Aneto, el Ironman o cualquier otra prueba que comienza a ser entrenada en los meses de invierno y que requiere de una planificación extensa sea cual sea la meta a alcanzar, desde mejorar el tiempo, a conseguir una posición destacada, a sencillamente completar el reto.

Conforme avanza la ciencia van apareciendo nuevas formas de planificar el entrenamiento, esto es, distintas maneras de preparar a los deportistas de todos los niveles en función de los objetivos que se plantean, de sus capacidades, del tiempo de que disponen para entrenar, etc. Digamos que cada deportista debe de recorrer un camino distinto, completamente individualizado, para llegar a su mejor versión.

Clásicamente, desde que Matveiev, allá por los años sesenta, planteó su primera forma de organizar de manera lógica la temporada de un deportista, siempre se ha recurrido a comenzar la planificación con un tiempo (semanas o meses) dedicado a preparar progresivamente al organismo, algo que habitualmente se ha denominado periodo de base.

Pero, ¿sirve de algo invertir parte de la planificación en ello o es algo que se arrastra como un clásico y que puede ser tratado de otra forma? La respuesta es común para todos los deportistas y al mismo tiempo, requiere de ser individualizada. Veamos.

Toda planificación, sea de los años sesenta o sea la última que acaba de aparecer, contiene tres partes bien diferenciadas: la primera, que podemos titular como "entrenar para entrenar", la segunda que llamaríamos "entrenar para mejorar/competir" y la tercera que se define por "competir". Pues bien, nos centraremos en la primera de las tres para profundizar en la explicación del título de este artículo.

Un ciclista que quiere completar la Quebrantahuesos o la Puertos de Ribagorza, un triatleta que desea clasificarse para el mundial de su deporte, un atleta que sueña con finalizar el mítico maratón o con bajar de las tres horas en esos 42 kilómetros o un "trail runner" que se ha marcado los 52km del Trail del Aneto, deben de conocer, para empezar, a qué exigencias se enfrentan el día de la competición, esto es, qué demandas le van a hacer a su organismo para lograr el sueño que se han marcado. Está claro que, en función de la prueba y en función del objetivo, las demandas serán unas u otras.

Pues bien, a partir de ese momento se ha de hacer una planificación regresiva, calculando cuántos meses son necesarios para llegar al día de la competición (o competiciones) en condiciones óptimas. Habitualmente, cuanta mayor es la distancia a recorrer o más tiempo se quiere mantener el pico de forma (durante semanas o meses en varias competiciones), más extensa ha de ser la planificación, pudiendo llegar a ser de hasta nueve meses.

El siguiente paso es "entrenar para entrenar", esto es, iniciar la planificación invirtiendo en sesiones y semanas que supongan un estímulo positivo para que el organismo se vaya consolidando y desarrollando en la dirección de aquellos entrenamientos que más adelante, cuando lleguen los meses próximos a la competición, vayan haciendo que el deportista, por una parte, mejore su rendimiento y por otra, compita a su mejor nivel. En resumen, la clave para lograr los objetivos está en cómo invierta su tiempo/entrenamiento en la preparación invernal, desarrollando su cuerpo para que esté en óptimas condiciones para soportar las demandas propias de la segunda y la tercera fase de cualquier planificación, cuando se entrena específicamente para la competición y cuando llega ésta.

A partir de ahí, la ecuación es evidente: en función de la competición que cada uno afronte, de los objetivos que se plantee en ella y, lo más importante, en función de las características individuales de cada persona (nivel físico, historia deportiva previa, tiempo para entrenar, clima en el que hace las sesiones, etc.), la preparación invernal deberá de ser distinta, deberá de ser siempre un "traje a medida".

Y es aquí donde la maravillosa diversidad hará posible que las variables para conseguir la fórmula ideal sean completamente distintas. Hace unos días presenté una charla para el recién nacido Club de Triatlón INZA (Zaragoza) y me preguntaban sobre qué planificación utilizaba con mis deportistas. La respuesta fue: "utilizo una planificación distinta para cada persona, en ocasiones basada en los modelos que se conocen hoy en día y en ocasiones, creada específicamente para cubrir las demandas y necesidades de ese deportista".

Esto es, a veces una planificación en la que comenzar con el aumento progresivo del volumen y luego añadir intensidad (modelo clásico), es la fórmula ideal, si bien esa propuesta no tiene ningún sentido en deportistas que tienen ya un buen nivel de base o que vienen de una temporada anterior tras la que prácticamente no han descansado. En esos casos, comenzar por altas intensidades es mucho más acertado y supone una mejora más acentuada del rendimiento en competición.

Por otro lado, para lograr el éxito, gran parte depende de los meses que transcurren tras la competición principal. En numerosas ocasiones, tras la QH, tras la temporada de triatlones, tras el maratón o tras el Ironman, muchas personas pasan meses sin prácticamente entrenamiento: craso error, ya que ese tiempo hasta comenzar la siguiente temporada, de ser bien invertido, puede suponer la adquisición de un nivel físico extraordinario a partir del cual comenzar a realizar toda la fase invernal y por lo tanto, a partir del que mejorar de manera importante el nivel de rendimiento ya alcanzado.

En definitiva, sería ideal mantener un entrenamiento adecuado tras la competición y así, que cuando llegue el momento de "entrenar para entrenar" (el periodo invernal), el deportista ya esté en un nivel físico óptimo para lograr que su rendimiento suba al siguiente nivel, ese que todos desean alcanzar cuando comienza la temporada y los objetivos se marcan en rojo en el calendario.



Enviar a un amigo Enviar Imprimir Imprimir
 
Enviar a: Facebook Meneame Digg Wikio Del.icio.us Technorati Yahoo Fresqui


Comentarios



Escribe un comentario
  Escribe un comentario


Diario del Altoaragón no se hace responsable de las opiniones emitidas por nuestros lectores en los comentarios de las noticias de nuestra página web.

Facebook

Diario del Altoaragón no se hace responsable de las opiniones emitidas por nuestros lectores en los comentarios de las noticias de nuestra página web.

Carrusel


Enlace interno 2

Enlace interno 3


Redes Sociales

Enlace interno 5

Enlace interno 4

Enlace interno 1

X


 
SUSCRIPCION WEB PLUS
SUSCRÍBETE  
COMPRA DE BONOS
COMPRA TUS BONOS
COMPRA 1 DIA POR SMS
Envía DIARIO PAPEL al 25511
Para comprar la edición del día 20 de junio de 2009 envíe DIARIO PAPEL 20/06/2009 al 25511.
Coste del mensaje 1.45€ IVA Incl. Válido para España y todas las operadoras.
Código:  
COMPRA FOTOS EN HD
Envía DIARIO FOTO + código al 25511
Coste del mensaje 1.45€ IVA Incl. Válido para España y todas las operadoras.
Código:  

Política de privacidad y aviso legal
Acesso  WEB PLUS
 
 
Nuevo Usuario
Recordar Contraseña
Programacion TV Bolsa Trafico Sorteos Farmacias Cine Horoscopo Agenda Regístrese pulsando aquí