
Eduardo, durante una comparecencia ante los medios cuando militaba en el Huesca. | D.A.
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La dirección deportiva del club azulgrana considera que el meta Eduardo Navarro "traicionó los valores de la S.D. Huesca"
HUESCA.- Las excelentes relaciones que venían manteniendo la S.D. Huesca
y el Numancia desde hace un par de años se vieron enturbiadas por el fichaje
del meta Eduardo Navarro, que a finales de la pasada campaña, cuando la continuidad
se daba por hecha, dio un giro radical y se comprometió con los sorianos.
La postura del Huesca en este asunto ha sido bastante clara desde el inicio y así
se lo hizo saber Raúl Ojeda al representante del Numancia en la LFP. "Les
hicimos llegar, en una reunión de la LFP, nuestro malestar. Ya se disculparon,
lo que les honra, al menos. Aun así les ha faltado "muleta". Nosotros,
cuando descendieron, les hicimos llegar nuestro ánimo y solidaridad para lo
que modestamente les pudiéramos apoyar. Los dos, SD Huesca y Numancia, Huesca
y Soria, como clubes y ciudades pequeñas, debemos estar unidos; hacernos fuertes
dentro de nuestra humildad".
El Huesca, el mismo día en el que se consumó el descenso del Numancia,
tras la última jornada de liga de Primera División, se adelantó a
enviar una misiva de apoyo a los sorianos y no se esperaban una respuesta así.
"Cierto es que nos agradecieron públicamente el detalle de aprecio que
tuvimos por su trayectoria de cómo gestionar un club pequeño como el nuestro.
Pero la gratitud les duró un minuto... Nos dieron una bofetada llevándose
a Eduardo".
Además, el club azulgrana ha recibido con todos los honores a los emisarios
del Numancia en cada una de las ocasiones que se han acercado por El Alcoraz para
seguir y elaborar informes de los partidos, por lo que se esperaba que el club soriano
hubiera actuado de otra manera. "A Pacheta, su director deportivo, entrenador
de circunstancias o lo que sea, lo acogimos en el palco de El Alcoraz como a uno
de los nuestros; compartió horas, comentarios y amistad con nosotros. Era pues
muy fácil dirigirse a nosotros y hablar de Eduardo y de lo que fuera. No ha
vuelto por El Alcoraz, ¿Por algo será?".
No obstante, este roce no impedirá que el Huesca sea un perfecto anfitrión
en el partido de mañana. "De cualquier forma, los dos clubes seguiremos
respetándonos como mandan las leyes del fútbol. Les deseamos lo mejor.
Ojalá el Huesca llegue a ser un buen día como el Numancia; es nuestro
espejo. En el Huesca no utilizaremos el rencor... Aunque no olvidamos".
EDUARDO NAVARRO
El malestar del Huesca, sin embargo, es más amargo con el comportamiento de
Eduardo. El portero, que cumplió dos excelentes campañas en el club oscense,
tenía una cláusula en su contrato -la séptima-, por la que ambas
partes "de común acuerdo" pactaban que el Huesca tenía la "capacidad
de renovar unilateralmente por una temporada la vinculación con el jugador
hasta la temporada 2009/2010".
El único requisito era que el club debía comunicárselo "por escrito
al jugador antes del 1 de mayo" e incluso figuraba la cantidad a percibir por
el futbolista (60.000 euros). Las buenas relaciones entre las dos partes hicieron
que la comunicación fuera verbal (el jugador manifestó que no hacía
falta), y de hecho el propio Eduardo declaró públicamente que faltaban
pequeños detalles para cerrar su renovación.
Sin embargo, la postura del portero cambió radicalmente de la noche a la mañana
y cuando se le esperaba en el club para cerrar la renovación apareció
en Soria. "El Huesca es un club pequeño, modesto, sostenido por una serie
de valores quizás algo perdidos hoy en día: Honestidad, compromiso, generosidad,
sinceridad... Eduardo y otros como él lo han traicionado. Ya no están.
Y no volverán. Eduardo decidió no seguir nuestros pasos por un puñado
de monedas. No merece estar en nuestro club ni formar parte de nuestras vidas".
En el Huesca se sienten doblemente heridos porque el club apostó por Eduardo
cuando descendió a Tercera con el Barbastro, pero sobre todo porque desde la
dirección deportiva se mantuvo en el pasado una relación que permitió
al meta zaragozano escalar peldaños en su trayectoria. "Eduardo se ha portado
mal con todo el mundo; con el Huesca como club, con la afición que tanto le
idolatró y se siente herida, con sus compañeros de vestuario, y con las
personas que durante muchos años le hemos ayudado en su profesión. Para
qué seguir. En la historia del Huesca, Eduardo es insignificante, una anécdota.
Le premiaremos ignorándole".
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