
Camino de la cumbre. | S.E.
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Primera ascensión española a la cumbre
HUESCA.- Javier Selva, Iñaki Ruiz, Fernando Rubio y Manuel Martínez, cuatro montañeros madrileños, socios del Centro Excursionista de la Ribagorza con sede en Graus y vinculados a esta comarca altoaragonesa, han sido los primeros españoles en ascender el monte Fairweather (4.671m) en Alaska. El célebre marino británico James Cook bautizó este pico en 1778 como monte Fairweather (buen tiempo) seguramente –salvo que tuviera un carácter irónico– por las condiciones excepcionales en que lo encontró. Pero, como refleja su historia, de buen tiempo nada. Su primera ascensión por la Arista Carpé abierta en 1931, tardó en repetirse 27 años. Esta primera española ha sido la 14ª de esta vía y la 32ª de la montaña, que cuenta con una normal por la cara norte. Los expedicionarios, que ya habían hecho un intento fallido de ascender esta montaña en 1995, llegaron en avioneta al glaciar de partida el pasado 23 de mayo. El Monte Fairweather es el segundo mayor desnivel de toda Norteamérica a pesar de su modesta altura 4.671 m, porque se encuentra en la cadena litoral del Golfo de Alaska y surge prácticamente desde el nivel del mar. Así cuenta Javier Selva su aventura. "A pesar de su nombre, esta montaña se caracteriza por una pésima climatología. Los húmedos vientos del Pacífico descargan sobre el macizo abundantes precipitaciones en forma de nieve que han permitido un desarrollo glaciar de primer orden. Comenzamos la escalada a 1.300 metros el día 27 y fuimos ganando metros con rapidez por las zonas nevadas, que en cuanto el sol las calienta, se convierten en peligrosas zonas de avalanchas. Después de casi 14 horas de escalada por una zona de roca y de 1.200 m de desnivel instalamos nuestro primer campamento en una pequeña grieta de la pendiente nevada. El día 28 tan solo ascendimos 600 metros en 5 horas por un terreno nevado de razonable inclinación. Instalamos nuestro segundo campamento en una rimaya que nos ofrecía un mirador de excepción sobre las montañas de alrededor. Nos preparamos para el asalto a la cima porque el tiempo continuaba estable. El día 29 madrugamos mucho y salimos sin peso. El paso clave de la ascensión se encuentra a pocos metros de la cima: un muro en hielo de unos diez metros que va de setenta a una salida de casi noventa grados. A continuación una gigantesca grieta y, por fin, la cima. Entre la subida y la bajada al campo 2 empleamos 22 horas sin tregua, 26 si incluimos los preparativos: casi 1.600 m. hasta la cima. El día 31 volvimos a poner los pies sobre el glaciar después de descender por la propia vía con 12 rápeles y haber recorrido unos 3.400 metros. de desnivel tanto de subida como de bajada".
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