Se repitió la historia de la pasada temporada, y el Huesca se clasifica para la tercera ronda copera ganando a domicilio en una tanda de penaltis. Si hace doce meses fue en el campo del Levante, anoche fue en Girona, en el último en acabar de una maratoninana noche de copas. Los de Onésimo se rehicieron bien a un tempranero gol del Girona, y demostraron ser un equipo cuajado, con mucha técnica, pero algo falto de profundidad.
Onésimo dice que le gusta mucho la Copa pero hubiera preferido evitar la prórroga