
Óscar Sipán con su perro, Karpov. A la izquierda, portada del nuevo libro del escritor oscense. S.E. | S.E.
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El escritor oscense participaen la Feria del Libro de Monzón y el día 10 presentará su nuevo título en Huesca
Coincidiendo con su décimo aniversario como escritor, el oscense Óscar Sipán acaba de publicar un nuevo título, un libro de relatos que, según el autor, arranca hace dos años, "después de un tsunami sentimental", y llega a puerto precedido de varios premios.
Myriam MARTÍNEZ 07/12/2008
HUESCA.- Cuando todavía no era su nombre tan popular, Elena Anaya aparecía
en un corto en el que decía: "Ser joven y tener perro es ya un aviso de
derrota". Óscar Sipán, que observa lo que nadie ve y que escucha lo
que nadie oye, se quedó con aquella máxima descubierta durante un viaje
a México y regresó a España con el título de su próximo
libro, "Avisos de derrota", y con la idea clara de que en sus páginas
hablaría esencialmente de dos temas: las parejas y la creación literaria.
"Es mi mundo -se encoge de hombros-. He sido tenaz, porque hace diez años
publiqué un libro (Rompiendo corazones con los dientes) y hace ocho que vivo
exclusivamente de esto. Se ha convertido en mi mundo, que no es la vida convencional
que llevan los demás. Tiene sus propias reglas, sus propias decepciones, sus
propios métodos de aguantar, de resistir, de mejorar". Y es que Óscar
Sipán (Huesca, 1974) no entiende la ambición literaria como un afán
de ganar premios y ser una figura pública, sino que enfoca esas energías
a mejorar día a día.
Y no debe de ir desencaminado, porque algunas voces ya se han alzado para elogiar
el nuevo título y coincidir al afirmar que es su libro más maduro. "Yo
creo que mis mejores cuentos están aquí", admite.
"Avisos de derrota", se presentará el 10 de diciembre, a las 20 horas,
en el salón de actos del Instituto de Estudios Altoaragoneses. Publicado por
la editorial Onagro, exhibe una sugerente portada de Óscar Sanmartín referente
al volver a empezar en el mundo de la pareja. Los relatos, precedidos de una cita
de Peri Rossi, arrancan con "El Dios de las camareras" -Premio Ciudad de
Villajoyosa-, que parte de un viaje que realiza una pareja a Alicante, para escribir
un artículo sobre el escritor Chester Himes que vivió allí durante
20 años. A pesar de que hasta Tarantino ha rodado una película sobre un
guión de este autor, nadie parece conocerlo, ni siquiera en el pueblo levantino
donde se le había dedicado una estatua. Óscar Sipán toma personajes
y hechos reales como trampolín de salto hacia un mundo en el que propone otras
alternativas y posibilidades. "Me gusta plantearme qué pasaría si...
Es una técnica muy sencilla que utiliza, por ejemplo, Saramago. ¿Qué
pasaría si todos nos quedásemos ciegos, si todos votásemos en blanco,
si la muerte dejara de matar " "Il mondo mío" da título al
segundo capítulo, que tiene su semilla en México. Óscar Sipán
ha permanecido en aquel país tres meses durante los últimos tres años.
"En México los enterradores viven en el cementerio y eso me pareció
chocante y muy Edgar Allan Poe. Yo me imagino el típico caso de catalepsia
o similar y ésta es la historia de una mujer que se despierta y el enterrador
la regresa a la vida".
El cuento va dedicado a su amigo y compañero en la Editorial Tropo, el también
escritor Mario de los Santos, porque cuando Sipán comenzó a escribir la
historia, ambos intuyeron que tenía un gran potencial cinematográfico.
"Yo ayudé a mi prima (Laura Sipán, "El talento de las moscas"),
pero Mario y yo desconocemos los mecanismos del guión. De todas formas, después
de leer muchos, nos dimos cuenta de que hay una carencia absoluta de ideas en el
mundo audiovisual, y si se diera la mano con el mundo de la literatura, se conseguirían
muchas más cosas".
Mario de los Santos y Óscar Sipán decidieron escribir un guión sobre
esta historia y lo presentaron al concurso que organiza la Delegación de Gobierno
en Aragón, dotado con 7.000 euros. "En las escuelas de cine enseñan
a mover la cámara muy bien, pero se olvidan de que lo que hay que hacer es
contar una historia. Por eso reivindicamos que el cine y la literatura deberían
ir juntas". Ahora, con el premio y otras ayudas que tratarán encontrar,
Tropo Audiovisual producirá el corto.
"La jaula de Faraday", el relato preferido de Sipán. Nelson Marra era
un profesor de literatura de 32 años, que ganó un concurso de cuentos
en Uruguay, donde Onetti formaba parte del jurado. "Los militares decidieron
que ese cuento no era sólo pornográfico, sino que iba también en
contra del Estado. Lo metieron cuatro años en la cárcel y lo torturaron
y a Onetti lo tuvieron cuatro meses en prisión y de ahí se exilió
a Madrid y ya no regresó". Óscar Sipán había leído
esta historia en una biografía de Onetti, por quien siente debilidad, y le
había impresionado. Empezó a partir de ahí por interesarse también
por la figura de Nelson Marra, que después se exilió a Suecia y acabó
sus días en Madrid. "A mí me pareció oportuno utilizar el qué
pasaría, si Onetti no hubiera decidido premiar ese cuento", señala
Sipán, que logró el consentimiento de la viuda de el escritor, Dolly,
que en la historia también aparece de una manera activa. Hace unos días,
Óscar Sipán recibió un mensaje de Dolly en su móvil donde le
felicitaba por el cuento y todavía hoy al escritor oscense se le acelera el
corazón al recordarlo.
"El sonido de matar y el sonido de morir" habla de Monegros y de la historia
-localizada en la misma casa que El talento de las moscas- de un escritor de cortometrajes.
Habla, en definitiva, de la creación desde otro punto de vista.
"Debajo de los hombres" ganó el premio Alahama de Murcia, al que se
habían presentado más de 1.000 cuentos procedentes de diferentes países
del mundo. "Un escritor encontró en un rastro un libro que había escrito
y que había dedicado a un amigo suyo. Se lo volvió a dedicar con renovado
afecto y se lo envió por correo". A partir de este hecho curioso, Sipán
reflexiona sobre la creación.
"Mento mori" es un microcuento, una figura que al escritor le gusta mucho.
Todos los días y por los mismos caminos, Óscar Sipán va a correr
con su perro, un galgo de dos años llamado Karpov. "Un día, me encuentro
en el camino de las Fuentes de Marcelo, una tumba de piedra gigantesca, de la noche
a la mañana, a un lado del camino. "Aquí murió la Chana de un
disparo (2006-2008)"". Era una perra y el escritor decidió continuar
la historia.
"Los brazos vencidos" es un cuento que escribió para su "Spaghetti
western", ambientado en el Bajo Cinca y Monegros. "En un pequeño pueblo
del Bajo Cinca, una mujer se quedó embarazada de un personaje que había
viajado hasta ahí para rodar ese tipo de películas. Yo me imagino qué
pasaría si fuera el hijo del pistolero malo de la película".
"A donde quieras ir, con quien quieras estar" da nombre a un relato que
cuenta cómo un pastor acompañó a la Guardia Civil a una pequeña
isla del Ebro, donde había encontrado un esqueleto. "Al día siguiente
-explica Sipán-, fue con un periodista y el pastor comenzó a decir pequeños
matices sobre el cadáver como si supiera algo más".
Para escribir "Cuarenta días de niebla" se inspiró en algo que
le contaron, que en cierta ocasión se registraron cuarenta días seguidos
de niebla en la zona de Barbastro y en ese tiempo aumentaron los homicidios, la
gente se separaba y los vecinos subían al Pueyo para tratar de ver el sol,
porque se estaban volviendo locos.
"Maradona no volverá a jugar" es su último capítulo, una
reflexión sobre la infancia, la pareja y el paso del tiempo.
"Avisos de derrotas" se presentó como un proyecto a la beca de creación
que concede el Ayuntamiento de Zaragoza, dotado con 5.000 euros, y Óscar Sipán
la ganó.
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