
Óscar Sipán e Ida Ferrero, presentando ayer el último libro del escritor, "Avisos de derrota". | PABLO SEGURA
|
|
Óscar Sipán presentó ayer en el IEA su último libro, "Avisos de derrota"
No es habitual que el salón del Instituto de Estudios Altoaragoneses se llene en la presentación de un libro, pero ayer Óscar Sipán y su último libro, "Avisos de derrota", dejó la sala muy pequeña. En primer lugar, Sipán agradeció su colaboración a la también escritora Ida Ferrero, primer premio del concurso de relatos Ciudad de Huesca 2008, que fue la encargada de introducir el acto celebrado ayer y a quien dedica el primer cuento del libro.
Myriam MARTÍNEZ 11/12/2008
HUESCA.- Óscar Sipán echó la vista diez años atrás,
cuando presentó su primer libro "Rompiendo corazones con los dientes",
acompañado por el escritor Carlos Castán, quien se encontraba también
ayer entre los asistentes al acto. "Ese libro fue mi primer esbozo de lo que
yo quería ser de mayor", indicó. Poco a poco, explicó, trató
de aguantar más las historias, dejarlas vivir consigo antes de vomitarlas irrefrenablemente
como hacía en un principio.
También comentó que hace ocho años tomó la decisión de
vender su tiempo a la literatura y se embarcó en una aventura que se llama
Tropo Editores. "No sé si lo hago bien o lo hago mal -dijo encogiéndose
de hombros-, pero no puedo hacer otra cosa".
El escritor se refirió después a la manera en la que se gestó su
libro "Avisos de derrota", a raíz de una frase que la actriz Elena
Anaya decía en un cortometraje, y cómo fue madurándolo en un viaje
por México que duró un mes y donde intentaba escapar de su pasado y encontrar
su futuro.
Con la aspiración de ser fiel a lo que postulaba su admirado John Sibert, Óscar
Sipán procura que sus relatos sean "interesantes" y para ello deben
tener "algo personal, algo de misterio y cierta tensión narrativa".
Así lo confesó a su auditorio, ante el que también quiso restar importancia
a la cantidad de premios que han conquistado sus creaciones literarias. Para ello,
se refirió a los galardones como "música para catedráticos"
y a los concursos como "formas para pagar las facturas". En cualquier caso,
Sipán precisó que siempre trata de "compaginar esa música con
la dignidad de contar una historia".
El escritor oscense habló en general de los diez cuentos que ha incluido en
"Avisos de derrota" y en particular de algunos por los que siente una especial
emoción como "La jaula de Faraday", que le puso en contacto con la
viuda del escritor Juan Carlos Onetti, uno de sus autores preferidos, y con una
hija de Nelson Marra, protagonista con el autor uruguayo de este relato y con la
que hoy presentará esta obra en una librería de Madrid. "Y hace diez
años estaba yo tartamudeando al escuchar las cosas, inmerecidas, que Carlos
(Castán) decía de mi libro ("Rompiendo corazones con los dientes")",
suspiró.
Antes de finalizar su alocución con la lectura del último de los cuentos
del libro, "Maradona nunca volverá a jugar", Óscar Sipán
dedicó unas palabras de agradecimiento a su familia, especialmente, y a otras
personas que le han ayudado en este "camino duro" de la literatura, por
el que camina "sin otra opción".
"Avisos de derrota", publicado por la editorial Onagro, está ilustrado
por Óscar Sanmartín e incluye una fotografía del autor, con su perro
Karpov, realizada por José María Fuixench.
BUSCADOR DE PERLAS
Antes de la intervención de Óscar Sipán, Ido Ferrero leyó un
texto que había escrito para la ocasión, titulado "Óscar Sipán,
buscador de perlas". Con una gran belleza literaria y mucha carga emotiva, la
autora se refirió al autor de "Aviso de derrotas", del que previamente
había destacado su cercanía, humildad y generosidad. "Pero, sobre
todo, lo que más me gusta de Óscar es el Óscar lector, espléndido,
desnudo nativo que se lanza desde una barquichuela, sin más ayuda que una red
de malla, un cuchillo y sus pulmones, al inmenso, al grandísimo mar de los
libros, a los arrecifes de coral donde duermen tranquilas las ostras, a grandes
profundidades, para aparecer, tras angustiosos meses a veces, con una maravillosa
perla entre las manos que yacía olvidada en el lugar más insospechado,
para ofrecérnosla chorreante aún de agua salada, y poder apreciar juntos
su belleza a cielo abierto. "Para mí, Avisos de Derrota es el Mar de los
Sargazos, el mar de las despedidas".
Desde el público, entre el que se encontraba el alcalde de la ciudad, Fernando
Elboj, un hombre le dedicó unas ingeniosas palabras, para terminar expresándole
a Óscar Sipán toda su admiración "por esa vida poblada de maravillas
cotidianas".
|