
Generosa Arasanz recibe una tarta de cumpleaños, acompañada por María Victoria Celeya, Javier Betorz y allegados. | E.F.
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Generosa Arasanz cumplió el pasado día 31 de diciembre cien años, en un envidiable estado de salud y haciendo gala de una lucidez y una simpatía sorprendentes. Durante el homenaje que le rindieron sus familiares, el Ayuntamiento de Graus y los vecinos del núcleo grausino de La Puebla de Fantova, Generosa se mostró emocionada y alegre y habló sobre su larga vida en la que "me han pasado algunas cosas buenas, pero pocas", dice.
PUEBLA DE FANTOVA.-El núcleo hoy deshabitado de Arués, en el municipio
de Perarrúa, fue el lugar de nacimiento de Generosa Arasanz, en el día
de Fin de Año de 1908. A lo largo de su vida, recuerda con exactitud que pasó
cincuenta años residiendo en Centenera y que "llevo en la Puebla de Fantova
veinte años". También evoca con precisión el día de su boda,
"en el año 31, cuando yo tenía 20 años" y habla con cariño
y con pena de sus hijos, tres de los cuales han fallecido ya. "Tuve seis hijos,
aunque en realidad fueron siete porque cuando me casé con mi marido era viudo
y tenía una hija de 18 meses, no la parí pero la he querido siempre como
a los demás y ella a mí también", explica emocionada.
Viuda desde 1979, Generosa vive con su único hijo varón y su nuera en
la Puebla de Fantova, donde es muy querida y apreciada por sus familiares y por
todos los vecinos. Cuando a los 93 años, se cayó y se rompió la cadera,
"me hicieron ficha en el hospital porque no había estado nunca", bromea.
En la actualidad, y aunque tiene la tensión un poco alta y la visión algo
reducida, su estado de salud es muy bueno. Ella misma asegura: "No se puede
decir que esté bien, bien, pero para la edad que tengo, bien".
Hasta hace un par de años, iba a diario a trabajar a su huerto. "Trabajé
todo lo que pude toda mi vida, pero ahora hace días que hago fiesta", cuenta
con una sonrisa. Su día a día es tranquilo. "Me levanto, me paseo
por casa, voy al baño, como y bebo, sobre todo verdura, el dulce no me va mucho,
y así". También se muestra muy agradecida con los familiares que la
cuidan porque "la "viejez" vuelve a la niñez y no sé cuánto
me queda".
Con motivo de su centenario, la familia, el Ayuntamiento de Graus y los vecinos
de la Puebla de Fantova se reunieron en su domicilio para rendirle un homenaje lleno
de cariño. Desde el Ayuntamiento de Graus, la alcaldesa, María Victoria
Celaya, le transmitió el "orgullo" de todo el municipio por contar
con una vecina tan longeva y a la par tan lúcida. El concejal de núcleos,
Javier Betorz, compartió con ella viejas historias de familia y ambos le entregaron
un ramo de flores. Por su parte, los vecinos de la Puebla de Fantova la obsequiaron
con una tarta elaborada por las mujeres del pueblo con sus correspondientes velas.
Cuando le dijeron que tenía que soplar, preguntó: "¿Y dónde
hay tanto aire Sus vecinos también le regalaron un marco de fotos y otro ramo.
Agradecida y emocionada, les deseó: "Que viváis muchos años,
igual tantos como yo tampoco…". Desde el balcón, Generosa Arasanz escuchó
el Feliz Cumpleaños que le entonaron los vecinos haciendo grandes muestras
de agradecimiento y cariño.
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