
El equipo en un escenario de Monegros. | NOEMÍ LANA-RENAULT
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La zaragozana Graciela de Torres dirige este videograma, presentado recientemente en Sariñena
La historia bíblica de Abraham en el momento en que es llamado a sacrificar a su hijo Isaac para mostrar "su fidelidad a Dios" es el punto de partida que toma la creadora zaragozana Graciela de Torres Olson para crear el videograma "Johannes", recientemente estrenado en Sariñena y rodado íntegramente en la comarca de Los Monegros.
HUESCA.- "Me he sentido siempre muy atraída por esta zona",
reconoció a este periódico la directora y guionista de esta producción
que se vale del relato del Génesis para presentar al espectador "una gran
cantidad de referencias a obras cinematográficas y literarias, incluso citas
textuales" con los que sumergirlos "en la tiniebla de las palabras".
"En ningún caso se habla de la Biblia, sino todo lo contrario, usa ese
trasfondo para hablar de literatura", explicó la autora.
"Los personajes de este pasaje bíblico son como metáforas de cosas
más generales. Por ejemplo, Abraham representa al que escribe, y su hijo es
la palabra, la escritura que su padre trata de abolir. El espectador va a reconocer
enseguida los personajes", pero pronto se dará cuenta de que la historia
que se cuenta es otra.
De ahí que el hijo de Abraham pase a llamarse en este relato Johannes, un nombre
con el que De Torres Olson plantea además un curioso juego de palabras.
"Johannes es el nombre de la obra de Kaj Punk "Ordet", llevada al cine
por Karl Theodor Dreyer y cuyo título significa "la palabra"",
apuntó la directora, quien también lanza un guiño a Soren Kierkegaard,
a quien atribuye el título "del autor que desaparece" al firmar la
obra "Temor y temblor" como Johannes de Silentio.
Así, todas y cada una de las referencias que aparecen en los diez minutos de
este videograma, "una película a camino entre la videocreación y algo
más narrativo" y que requiere "ser visionado y leído", tiene
su importancia y un papel asignado para llegar al mensaje final, que no es otro
que "el de la resurrección, el inicio, el volver a empezar" y que se
encarna, precisamente, en la figura de Johannes.
Sin embargo, y más allá de esta moraleja, De Torres Olson precisó
que se trata de "una película que está hecha para que su visionado
resulte bello de por sí, con unos planos muy cuidados, grabados en Los Monegros,
con sus paisajes, y con una fotografía muy cuidada en blanco y negro".
De hecho, reconoció la autora, tuvo claro desde el primer momento que lo grabaría
en esta comarca.
"Yo soy profesora de Lengua y Literatura, y el año pasado me destinaron
a Fraga y desde entonces supe que lo quería grabar allí", una comarca
en la que además encontró la ayuda necesaria. Javier Casas, Sergio Salas
y Joaquín Ruiz, todos ellos de Sariñena, se sumaron de inmediato al proyecto,
especialmente Casas, que "desde el primer día se leyó muy a fondo
el guión y nos sugirió las localizaciones concretas que, después
de dar muchas vueltas por Los Monegros, fueron las elegidas".
La Gabarda y la Salada de la Playa, esta última para localizaciones muy concretas,
fueron finalmente los escenarios elegidos para dar vida a esta historia en la que
"el paisaje es en sí mismo otro protagonista".
"He sido una víctima más del encanto de Los Monegros" comentó
la autora. "Tenía muchas ganas de enseñar lo que veo cuando paso por
allí y lo que me han enseñado los vecinos de esta zona, que me redescubrieron
estos paisajes", añadió la zaragozana, quien también quiso destacar
la "magistral" interpretación de Mariano Cariñena, actor y maestro
de actores, y de Manuel Asín, que debutaba frente a las cámaras con esta
producción, que sus responsables quisieron estrenar en Sariñena "para
coger toda esa energía monegrina".
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