
Susana Vacas, con algunas de sus piezas. | VÍCTOR IBÁÑEZ
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La creadora zaragozana expone en la Escuela de Arte de Huesca
HUESCA.- La artista zaragozana Susana Vacas muestra pequeñas instalaciones en la Escuela de Arte de Huesca en una exposición que ha titulado "Parque de atracciones". Son piezas de pequeño tamaño construidas con objetos que traen referencias inmediatas al espectador. "Juego siempre con elementos muy conocidos, como trocitos de juguetes, o piezas que me encuentro por la calle", explica. Define sus piezas como "pequeñas instalaciones", porque el espacio que ocupan también tiene su importancia. En esta ocasión, ha querido que los alumnos de la escuela disfruten de piezas poco habituales y originales. La muestra se inauguró ayer y contó con la colaboración de amigos de la artista como José Vicente Royo, Luis Marco y Pedro Bericat en la música, proyecciones y textos. Las materias que configuran las obras se tratan para evitar que se alteren y luego se ubican en contextos diferentes. Un trozo de semáforo se transforma en la faldita de un muñeco, y azucarillos y madalenas se convierten en divertidas obras de arte. "Sacas de contexto las piezas y las conviertes en tus montajitos", apunta la artista, que trabaja normalmente con tamaños pequeños. Su objetivo es que el resultado funcione estéticamente y sea agradable a la vista, "no por bonito, sino porque evoque cosas". El elemento evocador es inevitable, porque en las piezas aparecen madalenas, azucarillos, tapones de botellas de champán "y todo lo que te puedas imaginar", junto a elementos más convencionales como alabastro y piedra de arenisca. Se trata, según ella misma dice, "de jugar con todos los elementos que te da el mundo". El empleo de materiales tan singulares requiere preparación. Protegidas con látex, consigue "madalenas animadas" que junto a otros artículos como puzzles, casitas y confeti se convierten en "pequeños divertimentos", haciendo honor al título de la muestra. "Jugueticos" es otra palabra que le gusta para definirlos, intentando evitar la excesiva banalización del término. En cuanto a la interpretación, invita al espectador a hacerla con total libertad y no ceñirse a lo que el autor ha pensado. "Creo que el espectador forma parte de la pieza, y cuando la ve se inventa un significado y es igual de válido. El artista ha tenido que ser muy malo si no te da pie a que te inventes nada", considera. Susana Vacas colabora con otros creadores como Federiko en unas series de sillas de piedra diseñadas para el espacio Soho de Zaragoza, junto a Pierre d.la ha creado la "isla corazón" y trabaja también con la diseñadora Ana Bendicho. La exposición puede visitarse hasta finales de marzo y permanece abierta desde las 8,30 hasta las 21 horas, de lunes a viernes. Siguiendo con la idea iniciada este curso, los asistentes a la inauguración pudieron degustar empanada y vino de Bodegas Edra, empresa que colabora en una iniciativa recibida con gran éxito que en posteriores ediciones se quiere ampliar a otras bodegas.
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