BARCELONA.- El consejero de Cultura de la Generalitat, Joan Manuel Tresserras, opinó ayer que el Vaticano, a la hora de tomar una decisión sobre el litigio de los bienes, "sólo ha tomado en consideración a una de las partes". Así se expresó el consejero en el Parlamento cuando se le preguntó sobre la reunión que mantuvieron en Roma el día 1 de julio de 2008 el secretario del departamento, Eduard Voltas, y el director general de Patrimonio, Josep María Carreté, con monseñor Pietro Parolin, subsecretario de Estado del Vaticano. Tresserras explicó que los dos miembros de la delegación de Cultura expusieron ante Parolin "los argumentos de la parte catalana del denominado litigio" fundamentados en los "documentos acreditativos de la legitimidad de la colección del Museo de Lleida, pieza por pieza". Según el consejero, monseñor Parolin llegó a preguntarles: "¿de qué documentación me hablan ", por lo que Tresserras entiende que aquella reunión "sirvió para reafirmarnos en que Roma nunca había tenido en cuenta la documentación catalana, que habíamos enviado ya anteriormente en dos ocasiones y que volvimos a tramitar".
|