
Montero, Borderías, Malo, Pérez Valle, Escartín y Martínez, ayer en Huesca. | V.I.
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Administraciones y asociaciones debatieron esta cuestión en Huesca
La cooperación, el desarrolló y la migración centraron ayer la penúltima de las jornadas que la Fundación Cruz Blanca celebra esta semana bajo el título de Al Basma (la sonrisa) en la capital oscense. Representantes del Ayuntamiento de Huesca, la Diputación Provincial, la Federación Aragonesa de Solidaridad y el Gobierno de Aragón analizaron ayer, junto al director del proyecto solidario que da nombre a estas jornadas, los aciertos y errores que se llevan a cabo en este campo, en el que prima el objetivo de que las ayudas alcancen en 2012 el archiconocido 0,7%.
HUESCA.- Un mismo objetivo, luchar contra pobreza y buscar nuevas vías de cooperación para el desarrollo, unió ayer en una misma mesa a las diferentes instituciones y colectivos que participaron en el debate organizado por la Fundación Cruz Blanca en el marco de las Jornadas Al Basma que celebra esta semana en Huesca. María Antonia Borderías, presidenta de Régimen Interior y Bienestar Social de la Diputación Provincial de Huesca, Domingo Malo, concejal de Relaciones Institucionales y Cooperación del Ayuntamiento de Huesca, Javier Escartín, técnico de la dirección general de Inmigración y Cooperación al Desarrollo del Gobierno de Aragón, Fernando Pérez Valle, presidente de la Federación Aragonesa de Solidaridad (FAS), y Miguel Ángel Montero, director de la Casa Nazaret de los hermanos franciscanos de la Cruz Blanca en Tánger, participaron en este debate que estuvo moderado por Pablo Martínez, coordinador de la Fundación Cruz Blanca, en el que se puso de manifiesto la importancia de que las administraciones sigan aportando estos fondos para mejorar la vida de chavales como Youssef o Soulaiman, dos de los jóvenes que reciben atención en la Casa Nazaret de Tánger y que ayer, a través de las imágenes presentadas por Montero, sirvieron para poner rostro al destino final de estas ayudas, que llegan desde diversos puntos y administraciones. Es el caso de la Diputación Provincial de Huesca, que este año cuenta con un presupuesto de 155.000 euros para financiar diversos proyectos de cooperación, según explicó durante su intervención María Antonia Borderías, quien recordó que durante el pasado ejercicio se subvencionaron un total de veinte programas de cooperación desde el ente provincial. La diputada, en su doble condición de alcaldesa de Almudévar, insistió en la importancia de que exista una buena coordinación entre las diferentes asociaciones, colectivos y administraciones públicas que trabajan en este campo, y animó a los ayuntamientos "a seguir apoyando la creciente actividad solidaria de la sociedad civil, así como a continuar ofreciendo un marco institucional para canalizar y coordinar" sus iniciativas. La administración local estuvo representada en la mesa también por Domingo Malo, quien recordó que "en 2007, el Ayuntamiento de Huesca fue la institución pública de Aragón que más porcentaje destinó a África" de sus fondos para ayuda al desarrollo. En total se aportaron, incluida la partida dedicada a sensibilización, 128.000 euros, cifra que aumentó a 132.000 en 2008 y que crece hasta situarse en 133.000 en este año. En este sentido, Malo reiteró el compromiso del consistorio por conseguir que estas ayudas alcancen, como se fijó en la cumbre el milenio, el 0,7% en el horizonte de 2012. El concejal dejó la puerta abierta a una reunión de los responsables municipales con la FAS para abordar estas y otras de las cuestiones que se pusieron ayer sobre la mesa, entre ellas, la necesidad de hacer una "calendarización" para alcanzar este objetivo. La reivindicación la lanzó Fernando Pérez Valle, quien consideró que en la Comunidad Aragonesa se han producido avances importantes en materia de cooperación, aunque con algunos matices. "Hay una parte de las administraciones que entienden esta cooperación como un proceso de justicia social", apuntó, "pero se necesitan más ayudas, y que sean de mayor calidad". El presidente de la FAS consideró insuficiente "la media, en torno al 0,2%", que arrojan las administraciones en ayuda al desarrollo y denunció "la insuficiente cultura de transparencia" que existe entre ellas. "Diecisiete de las 71 administraciones públicas que consultamos para elaborar nuestro informe no nos han facilitado sus datos". Pérez Valle apostó por suscribir un "pacto contra la pobreza" y por "armonizar las normativas" para mejorar estas cuestiones. Javier Escartín también asumió la postura de "tender puentes" tanto en la cooperación como en la migración en Aragón, una Comunidad en la que "se ha cambiado, desde el año 2000, la configuración de barrios, escuelas" con la llegada de inmigrantes que, según apuntó, "presentan una mayor tendencia a vivir en los centros urbanos", salvo en el caso de los temporeros, y una "fuerte tendencia a la inserción laboral" y a regularizar su situación. El actual contexto de crisis, añadió, puede hacer variar estas cifras y circunstancias. En Aragón, la población inmigrante representa algo más de un 10%, y en Huesca en torno a un 12%, una representación importante como para que administraciones, colectivos y asociaciones, concluyó Escartín, trabajen de la mano en integración y cooperación.
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