Este trastorno predispone a una hipersensibilidad alimenticia
HUESCA.- La Fundación Genes y Gentes toma como punto de partida la mayor predisposición que tienen las personas con Trastorno de Espectro Autista (TEA) para presentar problemas de alimentación para un estudio cuyo objetivo principal es el de ayudar a comprender esas dificultades en la alimentación de las personas con TEA. Además, se pretende establecer pautas de intervención dirigidas a las familias y los profesionales médicos para ayudarles en su práctica diaria con los niños que sufren TEA. La Dirección General de Consumo del Gobierno de Aragón colabora en este estudio de la Fundación. En caso de no tratarse en edades tempranas, estos problemas de alimentación pueden afectar negativamente al desarrollo tanto físico como psicológico de la persona con TEA, así como al bienestar de su familia de manera indirecta. La investigación que desarrollará la Fundación Genes y Gentes se centrará fundamentalmente en una de las manifestaciones más frecuentes en los problemas de alimentación de las personas con TEA: la hipersensibilidad alimenticia. Este trastorno se manifiesta principalmente en el rechazo a probar alimentos nuevos o que sean diferentes de los que se consumen habitualmente, así como a también a aceptar alimentos con texturas, sabores, olores o colores distintos a los que las personas que padecen de TEA ingieren de manera frecuente. CONVENIO ENTRE LA FUNDACIÓN Y CONSUMO Este estudio de investigación se encuentra enmarcado en un convenio firmado entre la Dirección General de Consumo y la Fundación Genes y Gentes. El objetivo general del convenio es el de colaborar en temas de consumo y nutrición. Asimismo, y mediante este convenio, la Fundación Genes y Gentes llevará a cabo acciones diversas sobre nutrición y hábitos alimentarios personales, con una fase de desarrollo y adaptación a colectivos especiales. Francisco Catalán, director general de Consumo del Ejecutivo autónomo, explicó que la Ley de Protección y Defensa de los Consumidores y Usuarios de Aragón, en su artículo 5, recoge como colectivos de consumidores especialmente protegidos por esa misma normativa a los niños, los adolescentes y los enfermos, entre otros sectores. Es por este motivo por el cual, a las campañas y políticas dirigidas a los consumidores en general, se suman otras actuaciones que tienen como objetivo colectivos más sensibles o vulnerables, añadió Catalán. El trabajo se ha desarrollado a partir de las características de funcionamiento psicológico de las personas que padecen TEA, así como del estudio de testimonios de personas diagnosticadas con el Síndrome de Asperger, Autismo de Alto Funcionamiento y padres de niños con Trastorno de Espectro Autista. El objetivo es aportar claves para que se puedan diseñar programas individualizados que lleven a corregir estos problemas en las personas con TEA. Además, el estudio insiste en la necesidad de desarrollar programas de intervención en edades tempranas, para conseguir que el momento de la comida para estos niños sea algo agradable, y no les genere estrés o ansiedad. La consecución de este objetivo redundaría en un mayor bienestar de la familia, en general, y en una mejora en la relación social del niño con su entorno, en particular.
|