
Ángel Gari, en un momento de la conferencia ofrecida ayer en Huesca. | PABLO SEGURA
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Ángel Gari explicó ayer en una sesión del Máster de la UZ cómo se gestionan estos espacios
HUESCA.- El director del Museo de las Creencias y la Religiosidad Popular de Abizanda (Huesca), Ángel Gari, mostró ayer a los alumnos del Máster de Museos de la Universidad de Zaragoza la realidad de la gestión de un centro de estas características. Gari, antropólogo y especialista en el universo de la brujería y la simbología religiosa, subrayó la importancia de este tipo de museos, en los que "todo tiene su valor y su significado", siempre que se sepa "integrarlo en un contexto mucho más amplio". El hogar, el individuo y la comunidad, explicó Gari, son las tres grandes unidades en las que se agrupan estos objetos, una "forma coherente" de organizar estas piezas para poder trabajar con ellas y extraer toda la información que encierran en su interior. "A partir de ahí", añadió Gari, "el reflexionar y analizar el contenido supone penetrar en aspectos culturales y sociales de cada momento y del cambio social que se ha experimentado de la sociedad agropecuaria -donde se ha desarrollado gran parte del mundo de la religiosidad y de las creencias de los últimos siglos- a la sociedad actual, donde lo agropecuario ocupa un volumen mucho menor o ha sido eliminado", y que ha dado paso a numerosos "procesos de urbanización de muchos de los lugares del Alto Aragón". Esta reflexión, continuó Gari, está presente en el proceso de análisis que se desarrolla sobre cada una de las piezas que pasan a integrar el museo que dirige en Abizanda, donde se recogen elementos "de la época iberorromana, medievales o piezas de los siglos XVI y XVII. Por ejemplo, hay una colección de hierros de hogar, todos ellos con símbolos, que están confiriéndole al espacio del hogar un significado simbólico y ritual muy importante. Y ahí tenemos piezas desde finales del siglo XV hasta principios del XX. Es una colección realmente singular", explicó Gari, quien subrayó cómo, a partir del análisis de estos elementos, se puede llegar a dibujar la realidad de ese momento concreto de la historia. El experto aportó a los alumnos, y también al público no especializado que acudió a la clase, algunos ejemplos concretos de cómo se desarrolla esta labor y cuáles son los pasos a seguir. Entre ellos, citó el caso de "una arqueta procedente del Balneario de Panticosa en la que aparecen representadas tres brujas siguiendo a un caballero a punto de saltar un río". "Compramos esta pieza por esta representación, pero el tema está por investigar. Vino una antropóloga escocesa, y cuando la vio se puso a cantar y a bailar porque lo que está representado es un cuento del siglo XIX de Escocia sobre el que hay una melodía popular y un cuento con muchas representaciones. Quién fue el artesano que la hizo y por qué se fundamentó en este cuento escocés", añadió Gari, son las preguntas que siguen en el aire y a las que hay que responder. Algo similar ocurre cuando la información llega desde la "tradición oral, más difícil de interpretar", pero con resultados igualmente sorprendentes en muchos casos. "En las rutas CAI, en Aragón Mítico Legendario el punto de partido era la Ecología del Imaginario Trascendente, es decir, de cómo conjuntos de leyendas, topónimos, en torno a unos espacios muy determinados, pueden permitir una interpretación de muy largo recorrido. Esto sucede, por ejemplo, con el Salto de Roldán, un espacio privilegiado por su configuración, que ha polarizado las creencias durante muchísimo tiempo, desde el Neolítico hasta aquí, y allí aparece la mítica hilandera, gigantesca y de la fertilidad, que es masculinizada, que luego se transforma en Roldán", una historia que ha llegado hasta nuestros días y que permite seguir estudiando la evolución de las creencias y la religiosidad a lo largo de los últimos siglos en el Alto Aragón.
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