
Público asistente a la inauguración del museo. | E.F.
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El consejero Boné valora este espacio porque "la gente busca centros especializados"
El Museo del Sarrio del Pirineo abrió ayer sus puertas en Castejón de Sos para convertirse en un excelente escaparate desde el que asomarse a la vida de este animal, "emblemático" en la zona y del que "la especie humana tiene mucho que aprender por su capacidad de adaptación", en palabras del consejero de Medio Ambiente del Gobierno de Aragón, Alfredo Boné. Este espacio expositivo, ubicado en la parte superior del Centro Cultural de Castejón, supone culminar una antigua aspiración del Consistorio.
GRAUS.- Alfredo Boné felicitó a la alcaldesa, María Pellicer,
por este "espacio museístico singular". "No tengo conocimiento
de que haya ningún museo del sarrio", añadió.
A juicio del consejero, este museo "es una iniciativa inteligente porque centros
de interpretación hay muchos y la gente busca centros especializados".
El consejero también se mostró muy satisfecho con la temática escogida
porque "empezáis a hacer justicia a una de las especies de las que el ser
humano tiene mucho que aprender. El sarrio –explicó Boné- convivió
antiguamente con la intensa actividad ganadera y, ahora, sobrevive a la progresiva
desaparición de la ganadería".
"En un momento de cambios y turbulencias, no sólo por la crisis económica
mundial sino por el impacto que en nuestras vidas y nuestra actividad está
teniendo y va a tener el cambio climático", Boné consideró el
del sarrio un ejemplo fundamental de adaptación porque "para que vivamos
en un territorio con el desarrollo que se requiere en las sociedades modernas pero
conservando aquello que nos ha permitido llegar hasta aquí, en la historia
del sarrio hay mucho de lo que aprender".
El consejero mostró, además, su compromiso ante la petición de la
alcaldesa de grabar un documental sobre el sarrio que pueda proyectarse en este
espacio y que correría a cargo de Eugenio Monesma. "Estaremos encantados
de colaborar en ese vídeo en relación al sarrio", aseguró Boné
e incluso quiso hacer una contribución a ese futuro vídeo: "Es importante
que refleje la vida del sarrio, pero también la relación entre el ser
humano y el sarrio". A su juicio, "en esa interrelación hay una gran
riqueza no sólo desde el punto de vista cinegético, sino también
cultural y etnográfico y permitirá sacar conclusiones que nos permitan
abordar siguientes fases en un entorno cambiante".
El consejero de Medio Ambiente, quien deseó que el Museo del Sarrio del Pirineo
de Castejón de Sos se convierta en un "museo de referencia en Ribagorza",
recordó los orígenes de la adecuación del edificio en el que se ubica.
El museo ocupa la parte superior del Centro Cultural de Castejón, una antigua
iglesia reconvertida hace varios años, primero en gimnasio y, más tarde,
en espacio polivalente. "Fue una iniciativa poco usual, transformar un edificio
religioso en centro cultural, pero colaboramos cuando yo era director general de
Deportes", recordó.
La alcaldesa también se refirió a los orígenes del edificio, "cuya
historia se remonta a muchos siglos" y agradeció la colaboración del
actual consejero en aquel momento y en la actualidad para este museo del sarrio.
María Pellicer asimismo se refirió a la iniciativa de crear este Museo
del Sarrio del Pirineo, que fue "una idea del Ayuntamiento de Castejón
de hace varios años" y que surgió a raíz de la cesión por
parte de Francisco Tobeña, un maestro afincado en Castejón de Sos, de
una colección de más de doscientas especies de animales conservados mediante
taxidermia.
La alcaldesa mencionó las dificultades con que se topó el Consistorio
"por la propia concepción del museo y por la legalización, ya que
algunos corresponden a especies protegidas que no lo estaban en el momento de obtenerlos".
María Pellicer agradeció la cesión de Tobeña y ensalzó
la calidad de su trabajo, antes de precisar que lo que se hizo fue dividir la colección
en dos partes y seleccionar para el museo inaugurado ayer aquellas especies que
conviven en el hábitat del sarrio, cediendo el resto a un centro docente de
Jaca. La alcaldesa consideró que la concepción didáctica y atractiva
del museo lo convierte en un lugar ideal para escolares y público en general.
Además de agradecer la presencia del consejero de Medio Ambiente y su colaboración,
María Pellicer aludió al apoyo del biólogo Juancho Herrero, de los
APN en el territorio y del colectivo de Educación Ambiental, entre otros. En
el plano económico, citó las ayudas del Gobierno de Aragón, el Cedesor,
la Comarca de la Ribagorza y la Diputación de Huesca.
El acto, al que asistió satisfecho Francisco Tobeña, contó con la
presencia de la directora general de desarrollo sostenible, Anabel Lasheras, del
presidente de la Comarca de la Ribagorza, José Franch, del diputado provincial
Javier Betorz, de la gerente del Centro de Educación Ambiental CEAM, Patricia
Eito, de buena parte de la Corporación de Castejón y de numeroso público.
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