
Algunas obras se terminaron ante la mirada de los espectadores. | JESÚS ALARCÓN
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Ayer arrancó la décima edición de la muestra
El Antiguo Seminario de Huesca acogió ayer el acto de inauguración de la décima edición de Okuparte, que un año más reúne a decenas de artistas dispuestos a mostrar una mirada diferente y original sobre las distintas disciplinas que reúne. Este fue, precisamente, uno de los puntos en los que insistió ayer, durante la inauguración, el director técnico de la muestra, Luis Lles, quien señaló que para la organización "es un orgullo absoluto poder presentar esta décima edición", una "cifra redonda que es motivo de alegría, pero también de reflexión".
HUESCA.- "Llegar a estos diez años nos obliga a replantearnos qué
es lo que hemos hecho bien, lo que hemos hecho mal y lo que se puede mejorar".
Sin embargo, continuó Lles, ayer era "un día de fiesta" que quiso
compartir con "toda la gente que participa en Okuparte", quizás "el
proyecto más integrador" por su carácter aglutinante de "jóvenes
artistas, artistas emergentes, personas mayores" y una amplia representación
de las asociaciones de la ciudad como son la Escuela de Arte, el Conservatorio de
Música, además de otros colectivos que se han ido incorporando paulatinamente
al festival, como "los ligados al mundo de la mujer o de la discapacidad".
Lles, que estuvo acompañado en esta inauguración por la concejal de Cultura
del Ayuntamiento de Huesca, Teresa Sas, y por el asesor de Cultura del Gobierno
de Aragón, Javier Brun, y por el comisario de Okuparte, Francisco Valverde,
también destacó la importancia que ha ido cobrando este certamen, "que
no es sólo un proyecto acústico", sino algo mucho más amplio
"que integra el arte y la ciudad" en todas sus dimensiones y que ha ido
creciendo desde su puesta en marcha hace ya diez años. "El primer año
contamos únicamente con creadores de Huesca, y este año tenemos artistas
de todo el mundo: de la República Checa, Portugal, Japón", y un largo
etcétera que demuestra, a juicio de Lles, la consolidación del certamen
a lo largo de estos años, en los que también ha seguido "creciendo
en cuanto a disciplinas artísticas".
Teresa Sas corroboró estas impresiones y mostró su satisfacción porque
la ciudad pueda contar con "una cita consolidada que cada vez tiene más
eco fuera de nuestras fronteras". La concejala de Cultura tuvo también
palabras de agradecimiento para todas aquellas personas que hacen posible cada año
el festival "con su ayuda y cooperación", como son "los voluntarios,
que se lo toman muy en serio", o los jóvenes creadores que comparten estos
días su talento y su creatividad con el público de la ciudad, al que Sas
deseó que "disfrute igual que en años anteriores" de las propuestas
artísticas de Okuparte. "Espero que les guste y les sorprenda", concluyó
la concejala.
La inauguración se cerró con la actuación de cuatro jóvenes
músicos del Conservatorio de Huesca que amenizaron el acto interpretando diversos
temas, algunos tan conocidos como "The entertainer" o "Can-can´t".
El público se sumó enseguida a la fiesta, algunos incluso animándose
a bailar ligeramente al ritmo de estos temas.
Acto seguido, el público que acudió a la inauguración pudo disfrutar
de las instalaciones que cambian estos días la fisonomía del Antiguo Seminario,
desde un curioso homenaje a la Muerte inspirado en la cultura mexicana, donde no
faltan ni el aguacate ni el tabasco, ni un botella de tequila, hasta simpares homenajes
como el brindado a Duchamp, que se anuncia como "una mierda pinchada en un palo",
y que desde luego, ayer despertó más de una sonrisa entre quienes acudieron
a verlo. Visitas por el espacio o retratos postestructuralistas son algunas de las
propuestas que acompañan a las anteriores en el recorrido artístico que
inunda el Antiguo Seminario.
La primera jornada de Okuparte se cerró con una fiesta celebrada en la Antigua
Zona (Z51) con parte de los artistas participantes en la muestra, y con la primera
de las actuaciones previstas hasta el próximo 6 de junio. En esta ocasión
fueron María Gil y Érick d´Orion quienes se subieron al escenario
para presentar una performance basada en el sonido y enmarcada dentro del proyecto
europeo "Pépinières". Okuparte, no obstante, no ha hecho más
que comenzar.
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