
El acuerdo se firmó en el Salón Multiusos "Javier Osés" en presencia de varias de las personas acogidas en la casa. | V. IBÁÑEZ
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Los Hermanos trabajarán para conseguir cubrir toda la deuda
HUESCA.- Después de ocho meses de la apertura de su nueva Casa Familiar, los Hermanos de la Cruz Blanca podrán seguir trabajando con un poco más de tranquilidad, después de que esta semana hayan firmado dos convenios con Ibercaja y Caja Inmaculada (CAI) para sufragar la mayor parte de la deuda que tenían pendiente con la constructora. El presidente de la CAI, Antonio Aznar, visitó ayer este centro de atención social especializada para sellar el acuerdo que el pasado lunes firmaron con la otra entidad bancaria y por el que los que los Hermanos recibirán 300.000 euros más, una parte de la deuda pendiente del Gobierno de Aragón, que se comprometió a financiar un tercio de la obra de construcción del edificio. También acompañaron a Aznar, el director provincial de CAI, Jesús Ruiz; el hermano Javier Cao, responsable del área social de la comunidad; y Jesús Mairal, miembro de la comisión que ha coordinado las obras de construcción del edificio. Con este respaldo, señaló el superior de los Hermanos, Juan Vela, se da el "impulso definitivo" y uno de los "últimos ladrillos" para la "fábrica de sueños" que representa la Cruz Blanca y que surgió hace 33 años. "Los oscenses hicieron suya la Casa Familiar y lo han sabido demostrar desde el primer momento. Sin ellos, nada de lo que hemos realizado lo podríamos hacer". Este edificio, añadió Aznar, que se sorprendió por su entidad, no sólo es una fábrica de sueños sino "la realización de los mismos". Un proyecto que justifica la implicación de CAI, cuyo objetivo esencial es cubrir las demandas sociales de todo tipo, en especial lo que se realiza allí. Precisamente la caja ya colaboró con el Casa el año pasado destinando 10.000 euros para la equipación de un aula de informática. De esta forma sólo restan 180.000 euros y la congregación va a "seguir trabajando e insistiendo, a través de distintas iniciativas" para recaudarlo. De todas formas, recordó el superior de los Hermanos, Juan Vela, su objetivo es "continuar trabajando por los que menos tienen". Por ahora, su labor se centra en el más de medio centenar de personas que tienen alojadas en el centro y antes de final de año, confían en que sean 60 y el año próximo tener cubiertas las 80 plazas de residencia. De ellas, 40 cuentan con la subvención del Instituto Aragonés de Servicios Sociales; 9 de ellas serán destinadas a enfermos mentales crónicos, gracias al convenio que firmarán próximamente con el Salud; 12 se sufragan gracias a las ayudas que ofrecen el Gobierno aragonés para personas con Sida, y el resto para otros grupos en riesgo de exclusión.
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