
José Luis Novellón, Domingo Buesa, Julia Lera, Jesús Sanz Montes, Román Alcalá, José María Nasarre y Carlos Garcés. | M.GARCÍA
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El Centro Cultural Ibercaja acoge la exposición que cerrará el Año Jubilar Laurentino
El próximo diez de agosto tocará a su fin el Año Jubilar Laurentino con el que se conmemora el 1750 aniversario del martirio de San Lorenzo. La Diócesis de Huesca y el Centro Cultural Ibercaja Huesca han querido acercar este acontecimiento al público con la exposición San Lorenzo y Huesca. Siglos de arte y devoción, que fue inaugurada ayer por el director de la Obra Social y Cultural de Ibercaja, Román Alcalá, el obispo de Huesca y Jaca, Jesús Sanz Montes, la directora del Centro Cultural, Julia Lera, el director provincial de Ibercaja, José Luis Novellón, el presidente de la Real Academia de Bellas Artes de San Luis, Domingo Buesa, y los comisarios de la muestra, por un lado el delegado de patrimonio cultural de la Diócesis oscense, José María Nasarre, y por otra, el historiador Carlos Garcés.
HUESCA.-Ellos fueron, junto al público que acudió a la inauguración,
los primeros en poder disfrutar de esta muestra que Carlos Garcés presentaba
previamente llamando la atención sobre algunas de las piezas que van a poder
verse, entre ellas. "En esta exposición se presenta por primera vez el
libro más antiguo de la Cofradía de San Lorenzo de Huesca, que ha reaparecido
recientemente tras llevar más de un siglo en paradero desconocido, y que tiene
documentación de los siglos XIII a XVII, desde su fundación en 1283",
explicó el historiador. "El libro está abierto precisamente por su
hoja inicial de pergamino, donde está en lengua aragonesa de finales del siglo
XIII la fundación de la Cofradía en esa fecha, 1283", continuó
Garcés, quien destacó que la importancia de "este libro, que citan
autores de los siglos XVII y XVIII" y del que "luego se pierde todo rastro.
Ricardo del Arco, por ejemplo, ya no lo pudo ver en 1911, y ha reaparecido hace
poco, en un sitio hasta cierto punto insospechado, el propio fondo de la biblioteca
pública de Huesca. Estaba allí pero sin identificar, con una signatura
antigua pero sin catalogar". Gracias al trabajo de digitalización de fondos
que está llevando a cabo el Gobierno de Aragón se ha podido recuperar
esta pieza, a la que también se puede acceder a través de la biblioteca
virtual de la Comunidad, y que supone además "un testimonio fundamental
de las tradiciones laurentinas oscenses".
Esta es una de las piezas centrales de una exposición en la que, además
de los propios objetos, destaca el relato sobre "las tradiciones de nuestro
patrón, algunas de las cuales quizá descubramos -explicó Garcés-
que no son muy conocidas, como las que existen sobre la familia de San Lorenzo,
la que lo vincula al purgatorio, y que dice que San Lorenzo se desplaza cada semana
para liberar un alma de las llamas del purgatorio, la que lo presenta como el Español
Cortés, o aquella quizá menos conocida que lo relaciona con el Santo Cáliz,
y que de hecho es lo que representa la sarga de Martín Coronas" que se
muestra en esta exposición, un lienzo de grandes dimensiones en el que el autor
recrea las figuras del patrón de Huesca, de su hermano gemelo, Orencio obispo
de Auch y de sus padres, San Orencio y Santa Paciencia, entre otras figuras.
"Es una exposición que yo creo que va a atraer mucho a los oscenses y a
quienes nos visiten durante este verano por muchos motivos, pero hay uno que resulta
evidentemente muy claro, y que estamos hablando de San Lorenzo, del patrón
de la ciudad, de una historia de al menos ocho siglos que ha formado el devenir
histórico de Huesca, y además, es un tema histórico que, a diferencia
de lo que ocurre con otros, siguen completamente vivo hoy, como podemos comprobar
verano a verano en las fiestas laurentinas", valoró Garcés, quien
consideró que "esta exposición aporta además novedades de varios
tipos, porque -además de las citadas- hay piezas que se exponen por primera
vez, como el frontal de plata de la catedral, una obra espectacular y magnífica,
que sale por primera vez de la Seos".
"También se va a presentar el proyecto original del siglo XVIII de la fachada
de la basílica de San Lorenzo, tal y como iba a ser la torre original, rematada
ahora pero que, como sabemos, ha estado durante dos siglos desmochada", y que
puede verse "en una serie de hojas de pergamino con metro y medio de largo".
"Hay novedades también-continuó Garcés- en relación con
la obra más emblemática de la exposición, el busto de plata de San
Lorenzo del siglo XVI, porque hay que decir que este busto, que es sin duda la imagen
más querida y conocida por los oscenses, guarda celosamente sus secretos, y
eso quizá le dé todavía un aura mayor de encanto y de misterio".
En este sentido, Garcés explicó que aún quedan muchas incógnitas
por desvelar y subrayó que "en el catálogo de la exposición se
da un paso más hacia ese objetivo, muy importante".
"Lo da María Esquiroz, que hizo la tesis doctoral sobre la platería
oscense, dando en el catálogo un dato inédito que nos muestra que en 1558
ya existía el busto", añadió Garcés, que se mostró
muy satisfecho de los resultados que han conseguido alcanzar en esta exposición,
que se mantendrá abierta al público hasta el próximo 8 de agosto,
y que como se anunció durante la presentación de la muestra, servirá
para cerrar el Año Jubilar Laurentino uniendo arte y tradición.
"Distintos eventos han tenido lugar a lo largo del año, fundamentalmente
peregrinaciones a la basílica de San Lorenzo de las distintas parroquias de
los arciprestazgos de la diócesis" con motivo de esta celebración,
apuntó José María Nasarre. "Y en este caso hemos apostado por
una exposición de carácter cultural, que hemos preparado con ilusión,
seleccionando unas piezas importantes, de distintos materiales, ámbitos y épocas,
pasando por la escultura, los relieves tanto en madera como en alabastro, y también
por los lienzos, una sarga enorme de 1911, del hermano Martín Coronas, y desde
luego, las grandes aportaciones, dentro del ámbito de la orfebrería, como
los bustos de San Lorenzo, de su hermano y de sus padres", sin olvidar los testimonios
bibliográficos que acreditan la "cuna" oscense de San Lorenzo o dan
fe de algunas de sus vivencias. Un completo recorrido para ir abriendo boca ante
las inminentes fiestas que teñirán por unos días de verde y blanco
la ciudad de Huesca.
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