
Los productos de madera de olivo gustaron mucho. | VÍCTOR IBÁÑEZ
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Numerosos oscenses visitaron y disfrutaron ayer de la feria en su segundo y último día
El Mercado Medieval organizado este fin de semana por la Asociación Oscense Pro Salud Mental, Asapme, tocó ayer a su fin con una jornada en la que acompañó el buen tiempo y en la que, de nuevo, los oscenses arroparon con su presencia una iniciativa cuyo principal objetivo es dar a conocer la enfermedad mental entre la ciudadanía, y que contó con la colaboración de cuarenta artesanos dispuestos a desvelar todos los secretos de sus respectivas profesiones.
HUESCA.- Alimentación, bisutería, ceramistas y madereros compartieron
espacio con papeleros, herboristerías y maestros queseros que hicieron las
delicias, culinarias o no, de cuantos se acercaron ayer al mercado, profesionales
que también quisieron destacar la buena acogida que habían tenido por
parte tanto del público, como de la organización. "Está todo
muy bien, está resultando muy agradable estar aquí", comentó
a este periódico la cántabra afincada en Alicante Merche de Estal, escultora
de barro que durante estos dos días ha trabajado a la vista del público
sus peculiares figuras de arcilla ganándose además su favor.
"Los oscenses son muy agradables, con mucho interés por las cosas, y la
verdad es que me han preguntado mucho por mi trabajo, además, gente de todas
las edades, tanto niños como personas mayores", añadió De Estal,
que también se mostró muy satisfecha con la acogida que les han brindado
los comerciantes locales. "Incluso ha venido algún ceramista a presentarse,
y también algún comercio que se ha interesado por nuestras figuras",
señaló la artesana, que tras esta primera visita al Mercado Medieval no
guarda ninguna duda de que regresará el próximo año. "¿Por
qué no , claro que volveremos", comentó De Estal, que también
tuvo palabras de agradecimiento para la organización, "que se ha portado
muy bien" y en la que ha percibido "una gran implicación para que todo
saliera bien".
A sólo unos pasos de ella los oscenses pudieron disfrutar del buen hacer de
su pareja, Luis Sancho Azaña, un cantero para el que la piedra no tiene ningún
secreto y que consiguió despertar, como Merche de Estal, una gran "expectación"
entre el público tallando ante sus ojos un singular pelícano.
"Al mismo tiempo aprovechamos para hablar con la gente del lugar, abuelos que
nos cuentan sus historias. Nosotros aprendemos de ellos y ellos de nosotros, al
final aprendemos todos, que al final, es lo bueno que tienen estas ferias, que compartes
todo con la gente", comentó el cantero, que no dudó en explicar a
cuantos se lo solicitaron los pormenores de un oficio que, asegura, "es más
fácil y más rápido de lo que pueda parecer en un primer momento".
Las demostraciones supusieron una parada obligada para un público que no dejó
de interesarse por el resto de productos que se dieron cita en la feria, entre ellos,
algunas novedades como la cerámica personalizada de la valenciana Marcela Soza,
que acudía por segundo año a esta cita con diversos juguetes realizados
en madera, y con unos nuevos azulejos con diversos detalles infantiles en los que
incorporaba, al momento y a mano, el nombre del pequeño al que iría destinado.
"A la gente le interesa mucho saber que lo hacemos de forma artesanal",
explicó Soza, que se mostró muy satisfecha ante la acogida que tuvo este
producto.
No había que desplazarse demasiados metros para encontrar un suculento tentempié,
ya fuera en forma de "Quesos de Guara", o de dulces típicos de diversas
regiones española que hicieron las delicias de mayores y pequeños. Los
refrigerios salados también tuvieron su espacio en esta feria que convenció,
sobre todo, a los más pequeños, con la exposición de juegos tradicionales
de madera. Nicolás, Candela, Marco o Estela no perdieron la oportunidad de
descubrir esos juegos de siempre con los que, además, disfrutaron como nunca.
"Me gustan más que los que tengo en casa", comentó Nicolás,
encantado con haber visitado la feria un año más. "Me lo paso muy
bien", aseguró el pequeño, que como el resto de público, disfrutó
de una divertida jornada en la que reinó el buen tiempo y que de alguna forma
tendrá continuidad en esta jornada con la inauguración, esta tarde en
el Centro Raíces de Huesca, de la exposición de pintura "Ruta Asapme".
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