
Fernando Savater levantó una gran expectación. | VÍCTOR IBÁÑEZ
|
|
|
Fernando Savater participó en tres actos ayer
HUESCA.- Fernando Savater finalizó su estancia en la capital oscense hablando, en un salón de actos de la Diputación de Huesca repleto, sobre su "gran pasión": la literatura y el cine de aventuras, terror y misterio, el arte "que despierta nuestras almas" y que "agita los espíritus y corazones para que funcionen". El escritor y ensayista volvió a Huesca después de casi quince años de ausencia para hablar de su libro "Misterio, emoción y riesgo", en el que, partiendo de una de sus obras anteriores, "Mi infancia recuperada", recopila todos sus escritos sobre este tipo de cine y literatura. "La aventura ha marcado durante toda mi vida mi vocación de lector", dijo al poco de comenzar "Emociones fuertes", la conferencia incluida en el festival Periferias. Savater reivindicó la novela que en los países anglosajones se conoce como "romance", aquella basada "en la emoción, lo exótico, la aventura... es decir, lo contrario del costumbrismo". "La isla del tesoro", "Viaje al centro de la Tierra", las novelas de Salgari y las películas de vaqueros y de terror fueron, y siguen siendo, sus obras preferidas, aunque "habitualmente sean desdeñadas" y menospreciadas ante "la literatura seria". Una pugna sobre la que Savater afirmó que no es tal, ya que "esa idea de literatura seria y literatura popular es muy discutible". Puso como ejemplos de ello que obras cumbre de todos los tiempos como "El Quijote" o las novelas de Shakespeare también fueron ridiculizadas por escritores "serios" de esa época como Lope de Vega. "Bufonada", "efectista" o "humorística" fueron algunos de los calificativos con los que por aquel entonces se referían a estas novelas los "escritores serios". En cambio, hoy nadie duda de la "seriedad" de estas obras. Sin abandonar debates controvertidos, Savater se refirió a la "literatura comercial", otro concepto "muy discutido" y con connotaciones peyorativas. El escritor afirmó que "aunque Cervantes o Shakespeare fueran comerciales, no se puede decir que fueran malos", añadiendo que "hay de todo: que un libro sea popular o para adolescentes no quiere decir nada".Poniendo como ejemplo una de sus novelas favoritas, "La isla del tesoro", apuntó que "es mejor que muchas de las novelas "serias" de su época". Otro término "con muy mala prensa" es el de literatura de evasión, pero Savater, citando una frase al respecto de J.R.R. Tolkien (autor de "El señor de los anillos"), distinguió entre dos tipos de evasión: la positiva, el "escape de la prisión en la que se está encarcelado injustamente", y la negativa, la de la huída del "deber", "la del soldado que abandona su trinchera y a sus compañeros". Y es que la literatura de ficción es una válvula "para escapar de un mundo de opresiones, de limitaciones, para conocer la intensidad de vivir". "Nadie vive la vida con aprecio de la realidad, sino con el aprecio de los límites", sentenció. "La literatura es un lujo; la ficción es una necesidad", dijo el autor británico G.K. Chesterton. Lo mismo opina Savater, que ayer afirmó que "todos los pueblos han usado la ficción, los cuentos, que son totalmente imprescindibiles para crear un alma". Sobre lo cambiantes que son los gustos y los etiquetamientos, Savater volvió a poner nuevos ejemplos, después de sus afirmaciones sobre "El Quijote" y Shakespeare. En este caso, se trató de las obras que, escritas inicialmente para adultos, acabaron consideradas para niños y adolescentes "sorprendentemente". Es lo que ocurre con "Los viajes de Gulliver", "una de las obras más crueles y despiadadas, una sátira contra todo bicho viviente", o "Moby Dick", "quizás la pieza más importante de la literatura de Estados Unidos; dramática, filosófica...". Savater, defendiendo a este tipo de autores, dijo que "no se puede comparar a Agatha Christie, que es difícilmente superable en el misterio, con Kafka", siendo ambos autores, cada uno en su estilo, igual de imprescindibles para la literatura . EL IES PIRÁMIDE REGRESA POR UN DÍA AL SIGLO XVIII Al igual que en su novela "El jardín de las dudas", el ambiente del siglo XVIII se transportó ayer por la mañana al IES Pirámide, donde los alumnos que participaron en el debate con Savater le recibieron ataviados como personajes dieciochescos, pelucas incluidas, y un quinteto de música barroca amenizó el inicio de la conversación. "El jardín de las dudas" recrea la conversación epistolar ficticia entre una dama francesa afincada en Madrid y uno de los más grandes filósofos de la Ilustración: Voltaire. A través de estas cartas, Savater aprovecha para retratar la Europa del XVIII y el conflicto entre razón y fe que caracterizó ese siglo. Los estudiantes preguntaron a Savater sobre Voltaire, la Ilustración y la oposición entre dogma y crítica, lo que permitió al escritor profundizar en esa época, al tiempo que les animaba "a caer en ese vicio". El acto, gracias en buena parte a la ambientación, fue "muy bonito" y el profesor de Filosofía declaró habérselo pasado "muy bien". LA BIBLIOTECA, EL LUGAR MÁS PARECIDO AL PARAÍSO A media tarde, Savater acudió a la Biblioteca Durán Gudiol, que estos días celebra el cuarto aniversario de su apertura. Allí visitó las instalaciones de la biblioteca y firmó libros a sus seguidores. En declaraciones a los medios de comunicación allí reunidos, Savater, recordando a Borges, confesó sentirse "en lo más parecido a mi ideal del paraíso: una biblioteca en la que tuviera todo al alcance de mi mano". Se declaró "lector ante todo", añadiendo que si le hubieran pagado por cada libro leído, "ahora sería rico". En segundo lugar se reivindicó como escritor y, en tercero, como "profesor de Filosofía, lo de filósofo es para los importantes". Savater es uno de los fundadores de UPyD y cuando se le preguntó su opinión sobre la situación política dijo que prefería quedarse "con pelos en la lengua", aunque agregó que, dentro de esta "época mala", la impunidad de la corrupción, "que es peor que la corrupción", parece que está llegando a su fin.
|