
Margarita Osés, ayer en Huesca. | MIGUEL GARCÍA
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Margarita Osés asistió en Huesca a la mesa redonda sobre la Iglesia española
Myriam MARTÍNEZ 07/11/2009
HUESCA.- Margarita Osés, una de las hermanas de Javier Osés y monja
de la Compañía de María, cree que la Iglesia debe tener cierta apertura
y comprensión ante las nuevas situaciones que plantean los cambios sociales.
La monja navarra, que vive en una comunidad de la localidad riojana de Haro, asistió
ayer por la tarde a la mesa redonda que se desarrolló bajo el epígrafe
Javier Osés y la Iglesia española de su época, en la Facultad de
Ciencias Humanas y de la Educación de Huesca. Por la mañana, comentó
a este periódico que, en su opinión, la Iglesia ha experimentado un cambio
respecto a la época de su hermano, debido a la influencia de la sociedad. "La
Iglesia dio un paso a raíz del Concilio Vaticano II y se fue abriendo. Se contó
mucho con los laicos, hubo mucha participación, pero hoy en día la Iglesia
más bien parece que se repliega y que hay una involución. La gente laica
no nos sentimos totalmente integrados en la Iglesia". Pero Margarita Osés
es positiva y está convencida de que "habrá un despertar". En
su Diócesis de La Rioja, presidida por el obispo Juan José Omella, que
fue con anterioridad prelado de la Diócesis Barbastro-Monzón, "hay
un interés muy grande para que haya una participación e integración
de los laicos en la Iglesia diocesana".
Cuando se refiere a la situación social, alude a la realidad cambiante y los
conflictos morales que suscita. "Dentro de la Iglesia, incluso, hay opiniones
muy distintas. Por ejemplo, creo que debemos ir aceptando las distintas formas de
familia que van surgiendo, monoparentales, de homosexuales... Yo no me encuentro
con la formación suficiente como para decir: esto debe ser así. Yo tengo
un corazón y una mente abierta para acoger. Todas las personas somos amadas
de Dios, somos hijos de Dios, Dios dice que es Padre de todos, y a todos hay que
acoger y querer".
Margarita Osés, cree que "la Iglesia debe tener una cierta apertura, comprensión
y saber valorar" y, sobre todo, "tener en cuenta la persona y la dignidad
de la persona".
Margarita Osés, que desde Cáritas trabaja con todo tipo de personas en
diferentes pueblos de La Rioja, reconoce la influencia en su criterio que tuvo el
hecho de haber estado quince años en Chile, desde los 28 hasta los 43, donde
vivió diversas realidades y regímenes políticos.
Desde su óptica, aprecia que la Iglesia padece una crisis, porque "los
sacramentos no son vivencias de fe como deberían ser", pero cree que darle
una explicación "es un gran interrogante" que todos nos debemos hacer.
"Tenemos que ver dentro en el corazón y también en nuestras propias
instituciones. Hay que analizar cómo estamos dando el testimonio y las vivencias
de fe. Tiene que haber una coherencia entre fe y vida. Ya lo dice Santiago, que
la fe sin obras... Nuestras celebraciones, además, tienen que ser más
creativas y vitales, y más que hablar de pecado, del infierno y del juicio
de Dios, que nos hablen del amor de Dios Padre, de la misericordia de Dios y de
la fraternidad. Que nos muestren a un Dios Padre bueno, misericordioso y que nos
quiere a todos".
Margarita Osés todavía puede percibir el cariño que Huesca siente
por su hermano Javier. "Estuvo siempre muy contento en Huesca -recordó-.
Los comienzos fueron difíciles, pero él era sencillo, un hombre coherente,
austero y amaba mucho. Quiso mucho a la gente y yo creo que recibió una respuesta
grande de Huesca. Se sintió muy oscense y trabajó de corazón por
el pueblo".
Por eso, cuando enfermó y fue hospitalizado, recibió muchas visitas. "Cuando
llegaba alguien de Huesca, ese día parecía que no estaba ni enfermo, ¡la
felicidad tan grande que le daban las personas de Huesca!", recordó.
Añadió que su hermano siempre decía que tenía vocación
de cura rural y como ejemplo indicó que prueba de ello es que dejó escrito
que, al morir, quería que lo vistieran con el alba que llevaba para celebrar
la eucaristía en los pueblos.
"Yo he estado en la tumba y digo: sigue siendo Javier oscense; será para
siempre", manifestó Margarita.
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