
En la zona de acceso al edificio ha sido eliminada la gravilla. | MIGUEL GARCÍA
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El edificio está cerrado a los usuarios desde el pasado agosto
HUESCA.- Las obras de reforma de la Biblioteca Pública están avanzando a buen ritmo y desde que comenzaron el pasado agosto no ha surgido ningún imprevisto que haya alterado la planificación. Por ese motivo, a finales de este mes podrían estar finalizados los trabajos, ya que el grueso más importante de la obra, que afectaba a la estructura, está acabado y ahora la actuación se concentra en otros detalles, como la zona de acceso a la puerta principal. Allí, la gravilla ha sido sustituida y se están instalando baldosas para facilitar la llegada de los usuarios. En la planta baja, la intervención ha afectado al vestíbulo, zona de atención al público, sala infantil y salón de actos. Éste último ha sido eliminado y se instalarán parte de los libros de préstamo guardados en la planta sótano. Luego, el espacio que dejarán esos libros sería ocupado por material más especializado. El proyecto incluye también habilitar un espacio para minusválidos, modificar los aseos de la zona infantil, en la otra ala de la planta baja, y mejorar la seguridad del fondo antiguo. Durante este tiempo, explicó la directora de la Biblioteca, Rosario Fraile, los trabajadores de este servicio no han dejado de cumplir con sus tareas y sólo en el algún caso concreto, han sido reubicados para seguir con sus labores. Una vez estén abiertas las instalaciones, volverán a reincorporarse. Una de las novedades con las que se encontrarán los usuarios del servicio a su vuelta, además de la distribución de los espacios, será el sistema de gestión de la colección de narrativa. Aunque antes de las obras ya comenzó a aplicarse, ahora los lectores podrán localizar con más facilidad las obras ya que estarán ordenadas por el nombre completo de los autores, en lugar de las iniciales de las obras y el autor, como ocurre con el resto de la colección.
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