Dos periodistas de mundos diferentes, en representación del tecnológico Albert Cuesta y Javier Rioyo por parte del tradicional, debatieron ayer sobre el futuro de los libros y si éste pasa por los soportes electrónicos. Cuesta fue tajante y aseguró que "la lectura convencional está perdiendo frente a la electrónica". Basó su afirmación en datos de las ventas del libro electrónico y las previsiones, si bien matizó que "lo importante es que haya un fondo suficiente de libros electrónicos" para el nuevo lector, algo especialmente grave en el mercado español. Por su parte, Rioyo, que afirmó "usar las nuevas tecnologías con absoluta normalidad", se mostró "seducido todavía por el objeto libro", al que "aún le quedan muchos años, por lo que no hay que alarmarse".