Los restos del menor fallecido ayer en las vaquillas han sido incinerados
El obispo oscense Julián Ruiz ha presidido esta mañana un responso por Diego Page Goyoaga. El acto por el joven se ha celebrado en un tanatorio de la capital altoaragonesa, por el cual ha pasado una gran cantidad de personas, casi todas ellas de Bolea (pueblo donde vivía junto a sus padres) y muy jóvenes, al tratarse de los amigos de Diego, que cumplió 16 años el pasado 4 de agosto.
O. ISARRE 16/08/2012 / 18:53
HUESCA.- El obispo Julián Ruiz ha presidido el responso por el joven Diego Page Goyoaga, fallecido ayer a consecuencia de las heridas que le causó una vaquilla. El primado, según ha apuntado el párroco de Bolea Lorenzo Naya, ha dicho que "el dolor, como la pérdida, es irreparable. Pero por encima de todo, los afectos y la cercanía de los demás ayudan a sobrellevar estos momentos con el amor de Dios que se transmite a través de las personas". Al tanatorio de la calle Fraga también acudieron en nombre de toda la ciudad la alcaldesa y el teniente de alcalde oscense, Ana Alós y Gerardo Oliván, para transmitir a la familia "el pésame y dolor" que siente toda la capital altoaragonesa. Los restos del joven han sido incinerados esta mañana, tras reposar en el tanatorio de la calle Fraga, donde se ha reunido un gran número de personas, sobre todo de Bolea (donde vivía el joven con su familia) y muy jóvenes, al tratarse de los amigos del fallecido. Bibí Sanvicente, teniente de alcalde de Bolea, ha asegurado que "el pueblo está roto, los chavales están rotos". La localidad celebra la semana que viene sus fiestas, pero a causa de este luctuoso hecho la Corporación "estará a lo que diga el pueblo. Si el pueblo quiere que se hagan, se harán con un acto para Diego; si el clamor del pueblo es que se suspendan, las suspenderemos".
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