Esta certificación demuestra al consumidor que el producto proviene de un bosque gestionado de manera responsable y sostenible
HUESCA.- Con la finalidad de promover la gestión forestal
sostenible, la Dirección General de Gestión Forestal del Departamento de
Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente apostó por implantar en la
Comunidad Autónoma de Aragón la certificación forestal basándose en el
sistema PEFC.
La Certificación Forestal PEFC es una iniciativa
voluntaria del sector forestal que a través del logo PEFC certifica y
demuestra al consumidor que un determinado producto proviene de un
bosque gestionado de manera responsable y sostenible con el medio
ambiente.
PEFC España cuenta con un Sistema Español de
Certificación Forestal que se compone del documento técnico español y
unas Normas UNE de Gestión Forestal Sostenible, documentos que
desarrollan los requisitos de obligado cumplimiento, que debe articular
la gestión de las masas forestales para obtener la certificación
forestal PEFC.
De las diferentes modalidades de certificación que
permite PEFC España, se ha decidido implantar en la Comunidad Autónoma
de Aragón la modalidad regional ya que permite la agrupación en una sola
entidad de todo propietario y/o gestor de montes interesado de manera
voluntaria en el proceso de certificación y que cuente con un plan de
gestión vigente, y a su vez, facilita a la Administración forestal
promover y financiar su implantación.
Esta modalidad requiere la existencia de una entidad
legal que ejerza de Entidad Solicitante Regional y agrupe a todo
interesado en certificar su monte. Con ese fin se creó en 2011 la
Entidad Aragonesa Solicitante de la Certificación Forestal (ARACERT)
fundada por el Gobierno de Aragón, junto con la Mancomunidad Forestal de
Ansó - Fago y la Asociación Forestal Aragonesa de manera que quede
representado en la asociación el propietario público y privado.
Para comenzar el proceso de certificación, la entidad
solicitante debe contar con un sistema de gestión forestal que se
compone de referente técnico regional y unos procedimientos de control
de la misma realizada por los adscritos así como así otra documentación
asociada. Durante este tiempo se ha trabajado en la implantación de este
sistema y se han recibido las solicitudes de adhesión del Grupo de
Montes Ordenados de Ansó–Fago y Talamantes.
La certificación de la gestión forestal se acredita
mediante un certificado que emite una entidad certificadora
independiente tras superar un proceso de auditoría o control que
verifica la adecuada y correcta gestión mediante la revisión de la
documentación exigida (referente técnico regional y procedimiento de
control), así como un muestreo sobre los planes de gestión de los
adscritos tanto del documento como de su implantación en el monte.
El pasado mes de octubre la entidad certificadora
AENOR llevó a cabo el proceso de auditoría inicial a la Entidad
Aragonesa Solicitante de la Certificación durante la cual se revisó su
sistema de gestión forestal así como su correcta implantación y
funcionamiento. De la misma manera, AENOR realizó una visita de campo al
Grupo de Montes Ordenados Ansó–Fago para su evaluación como muestra
representativa de los montes adheridos.
Resultado de esta auditoría inicial, AENOR ha emitido a
la Entidad Aragonesa Solicitante de la Certificación Forestal el
certificado de conformidad de la gestión forestal sostenible otorgado
con número PEFC / 14-21-00002-AEN y en el que se encuentran incluidas
mas de 25.100 hectáreas.
A partir de este momento, todos los productos que se
obtengan de los aprovechamientos que se realicen en los montes de
Talamantes así como del Grupo de montes ordenados de Ansó–Fago serán ya
productos certificados, es decir, que provienen de montes gestionados de
manera sostenible.
En la actualidad se continúa trabajando en ampliar las
masas forestales certificadas, concretamente los esfuerzos se están
destinando a la certificación de choperas del Gobierno de Aragón y a
diferentes montes privados.
La implantación de la certificación de la gestión
forestal sostenible presenta importantes ventajas, tanto desde el punto
de vista ambiental como económico y social. Concretamente es una
herramienta que garantiza todavía con mayor ímpetu la pervivencia en
óptimas condiciones de los bosques, ya que cuenta con un mecanismo de
control sobre la procedencia y aprovechamiento de la madera que se
consume. Por otro lado, el propietario obtiene un mayor valor añadido de
sus productos, le permite ampliar el ámbito de comercialización de los
mismos, facilitando el acceso a nuevos mercados. Asímismo, la industria
fortalece su imagen y su compromiso con el medio ambiente, mejorando los
canales de venta y asegurando y ampliando mercados que cada día
demandan más productos certificados.
Finalmente, el consumidor tiene la garantía de un
producto procedente de bosques gestionados de forma sostenible y
contribuye mediante su adquisición en la sostenibilidad de los mismos.
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