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DOMINICAL - GENTE DE AQUÍ

"Es un honor dirigir el Museo de los Mártires Claretianos"

José María Beruete.
José María Beruete se ha pasado casi toda su vida religiosa en Barbastro, donde fue seminarista entre 1949 y 1952 y, tras otros destinos, es director de esta sala de exposición desde hace casi 20 años.



05/11/2017

La Casa-Museo de los Mártires Claretianos de Barbastro cumple 25 años desde que se inauguró, el 15 de noviembre de 1992, con motivo de la beatificación de 51 mártires por el Papa Juan Pablo II, que fue en Roma el 25 de octubre de 1992. A partir de entonces, se ha convertido en una referencia mundial, como lo reflejan 85.000 personas que han visitado el Museo, procedentes de casi todo el mundo. De ellas, 63.266 visitantes entre 2000 y 2016.

José María Beruete, director desde 1998, resalta que "es el único Museo de estas características y gracias a los Misioneros se conoce más Barbastro, porque aquí vienen claretianos de todos los países, familias enteras y visitantes con el deseo de conocer la historia". Al mismo tiempo, Beruete es una referencia personal por su dedicación desde 1998 "en cuerpo y alma". Además, ha contribuido con pinturas murales y una colección de cuadros que descubren la categoría pictórica del autor que lleva más de la mitad de su vida -tiene 82 años- en Barbastro, dedicado al servicio de los Misioneros Claretianos.

"¿Qué me dicen 25 años del Museo?.... pues muchísimas cosas, porque recuerda la gesta y el testimonio de 52 claretianos. Se podría escribir un libro con muchas páginas, sensaciones, historias personales y cuanto supone porque es un tema inmenso. Además, seguimos en Barbastro gracias al Museo, porque se pensó en cerrar la antigua casa-seminario y por las beatificaciones se ha convertido en centro de Congregación Claretiana junto con la casa de Vic, por fundación, y la de Sallent de Llobregat, donde nació San Antonio María Claret".

Se conservan cerca de 3.000 objetos y documentos, aparte de una Biblioteca Martirial que está entre las mejores de España. "Es evidente que la historia no pasa desapercibida y además tenemos una sección específica dedicada a los Claretianos con documentos, ropas y objetos importantes. En conjunto, es un Museo inmenso al que se incorporan objetos que robaron durante la Guerra Civil a su paso por la casa-seminario y que devuelven al amparo del anonimato, arrepentimiento y buena voluntad".

La cripta con urnas de metacrilato traslúcido donde se conservan los restos óseos identificados de 51 mártires claretianos, fusilados en agosto de 1936, es "la parte más impactante de la visita. En general se emocionan mucho y saltan lágrimas", explica Beruete, quien conoce las instalaciones palmo a palmo. "Las visitas son diarias menos el lunes, y desde Semana Santa hasta El Pilar viene mucha gente, en grupos organizados, matrimonios, familias y estudiantes claretianos. En el invierno disminuye".

En especial, "llegan de países europeos, también de Filipinas, India, Estados Unidos, Japón, China, África y lejanos como Vietnam por citar algunos". Los comentarios tras la visita "no dejan lugar a dudas tras el recorrido por cuatro salas con 20 vitrinas de contenido diverso, transparencias, trípticos, documentos y objetos que fueron de los mártires claretianos. En general, la visita guiada no deja indiferente a nadie. A los extranjeros les impresiona la visita a la cripta, incluso se arrodillan y besan el suelo como si fuera un lugar sagrado".

Contribución a la causa

El éxito que ha tenido, a nivel mundial, la película "Un Dios prohibido", dirigida por Pablo Moreno, basada en la vida de los 52 mártires claretianos de Barbastro ha contribuido al aumento de visitantes, "más de mil personas por término medio anual han venido gracias a la película desde que se estrenó en 2014. Miles de personas conocen y saben que Barbastro existe gracias a los Misioneros Claretianos, en especial desde que se celebró la Jornada Mundial de la Juventud en Madrid, en agosto de 2011".

En el espacio dedicado a Ceferino Jiménez Malla "El Pelé", que fue el primer gitano beatificado en la Iglesia, destaca el busto del autor Juan de Ávalos. "Es la obra de arte más importante del Museo y se dedicó al gitano porque era vecino del barrio y de la casa donde venía a misa a primera hora de la mañana. El Pelé es un personaje muy vinculado a los Misioneros".

Beruete se ha pasado casi toda su vida religiosa en Barbastro, "de seminarista entre 1949 a 1952, después vine de administrador de la Residencia, pasé por el monasterio de El Pueyo y esta etapa es la más larga porque supongo que me quedaré aquí. Es un honor dirigir el Museo y explicarlo a los visitantes, porque con tantos datos y documentos se hace fácil".