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"El trabajo con Enigma fue el primero en el que programaron máquinas"

Paz Jiménez y Manuel Vázquez.
La profesora Paz Giménez Seral imparte hoy una charla en Huesca sobre Alan Turing y la máquina Enigma, con el también matemático Manuel Vázquez

Alan Turing está considerado el padre de la informática, "el primero que creyó que con ceros y unos se podía explicar el mundo". El matemático británico y cómo descifró los códigos de la máquina Enigma, usada por los nazis para encriptar mensajes en la Segunda Guerra Mundial, centrarán la charla que hoy a las 19 horas imparten los matemáticos Paz Jiménez Seral y Manuel Vázquez Lapuente en el Centro Cultural Ibercaja de Huesca.



SARA CIRIA
07/11/2017

HUESCA.- Turing y la máquina Enigma han sido objeto de investigaciones históricas y argumento de tres películas, cuyas imágenes servirán de apoyo a una conferencia dirigida a todo tipo de público. Paz Jiménez destaca que el trabajo más importante de Turing se produjo justo antes de la guerra. "Allí demostraba como falsa una conjetura de otro matemático muy importante. Tratando de explicar cómo funciona el razonamiento humano, se planteó el uso de máquinas capaces de reproducirlo con ceros y unos". No se limitó a ser un precursor: "Llegó a programar, pero murió muy joven. El trabajo en Bletchley Park con Enigma le sirvió de mucho, porque fue la primera vez en la que se programaban máquinas, expresado con el lenguaje actual".

Lejos de ser admirado como héroe, Turing fue condenado como homosexual. La charla quiere también visibilizar el trabajo silenciado de homosexuales y mujeres.

Enigma era un instrumento mecánico para encriptar, con lo que al pulsar una letra se transformaba en otra. "Decían que era un artilugio endiablado, porque pulsando la misma letra cada vez salía otra distinta y los mensajes eran ininteligibles". Aunque el uso de la criptografía es antiguo, en este caso "lo hacía de una manera tan complicada, que nadie en el momento sabía desencriptar los mensajes".

El gobierno polaco se interesó por desentrañar un procedimiento "extraordinariamente extraño". Por falta de medios, la información se facilitó a los ingleses y fue en Bletchley Park donde se ubicó un centro de investigación. Curioso resulta que "hasta que no se desclasificaron estas cuestiones, nadie supo que durante la guerra trabajaron en esto más de siete mil personas".

Paz Jiménez y Manuel Vázquez son de los pocos matemáticos que han publicado una investigación sobre un tema que ha interesado más a historiadores e informáticos. Jiménez trabaja en permutaciones y Vázquez es experto en criptografía. "La máquina está hoy superadísima, e incluso en su día se vio no era tan perfecta como los alemanes creían. Queda pendiente saber cuál fue la aportación de cada uno".

Para los matemáticos los trabajos para descubrir Enigma marcaron un hito. "Ahora toda la criptografía la hacen matemáticos e informáticos, pero aquello fue un punto de inflexión".

Aficionados al razonamiento, sudokus y crucigramas están también invitados a participar en dos talleres los días 14 y 21 de noviembre, en los que los matemáticos les retarán a "romper" la máquina con lápiz y papel .