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ALTO ARAGÓN - MEDIO AMBIENTE

Las reservas de caza cumplen medio siglo aportando beneficios

Los participantes en el acto conmemorativo posan para una fotografía para el recuerdo en Panticosa.
Agentes que han participado en su gestión y mantenimiento se reunieron en Panticosa. Una exposición sobre el sarrio recorrerá los ayuntamientos pirenaicos de estas zonas

Los agentes que han participado o contribuido a la gestión, el mantenimiento y la conservación de las Reservas Pirenaicas de Caza se dieron cita en Panticosa el pasado jueves con motivo de la conmemoración del medio siglo de estos espacios cinegéticos. Una exposición itinerante sobre el sarrio, la especie más emblemática de las reservas pirenaicas, las recorrerá todas.



D.A.
18/12/2017

HUESCA.- Fue en 1966 cuando se crearon en España las Reservas Nacionales de Caza, a partir de un ley cuyo objetivo era fomentar, conservar y proteger diversas especies, debido a sus valores y excepcionales posibilidades relacionadas con el aprovechamiento cinegético. Así surgen en Aragón las primeras reservas en el Pirineo. Las de Los Circos, Viñamala, los Valles y Benasque fueron creadas entre 1966 y1972. Unos diez años después, se produjeron ampliaciones y se terminaron de definir entre 1988 y 1991. Ley de Caza de Aragón de 2002 las transforma en Reservas de Caza -elimina nacionales- y añade en el Pirineo la de la Garcipollera, que hasta ese momento era un Coto de Caza de Nacional -figura legal inédita-.

El acto conmemorativo en Panticosa estuvo presidido por el director general de Gestión Forestal, Caza y Pesca, Ángel Berzosa, el director del Servicio Provincial del Departamento de Desarrollo Rural y Sostenibilidad de Huesca, José Miguel Malo, y el alcalde de la localidad, Ricardo Laguna, y participaron guardas, vigilantes, directores, cazadores, representantes de los ayuntamientos y quienes han tenido relación con estos espacios cinegéticos y de desarrollo rural.

Durante la jornada se presentó un vídeo documental donde se refleja la historia de las reservas y las actuaciones que se realizan en ellas, con la participación mediante entrevistas de muchos de los guardas que contribuyeron y contribuyen a su mantenimiento.

Asimismo, se presentó una exposición itinerante sobre la especie emblemática de las reservas del Pirineo, el sarrio, junto con una colección de fotos antiguas de las personas que contribuyeron a su creación y mantenimiento en sus primeros años. Estará expuesta en el centro cultural de Panticosa durante los días de Navidad y después se mostrará en los distintos ayuntamientos de las reservas de caza.

Para finalizar se celebró una comida con los asistentes al acto en la que se entregaron unos recuerdos de la conmemoración a los guardas jubilados como reconocimiento a su trabajo en las reservas de caza.

Desde el Gobierno de Aragón se explica que "la delimitación territorial de las reservas de caza pirenaicas, la vigilancia, la aplicación de medidas de gestión cinegéticas basadas en criterios técnicos y la dotación de personal de guardería específico y de personal técnico, dieron lugar a un aprovechamiento cinegético ordenado de las poblaciones cinegéticas (en origen fundamentalmente sarrios y jabalíes), lo que ha supuesto indudables beneficios económicos, directos e indirectos, en los municipios que las componen y que ha garantizado el disfrute cinegético de estos territorios por parte tanto de los cazadores foráneos como de la población local".

El espíritu de conservación de la naturaleza y aprovechamiento racional de los recursos naturales que inspiró su declaración, "ha supuesto un importante referente en el mundo forestal, cinegético y de la conservación de la biodiversidad en nuestro país, y su modelo posee hoy en día plena vigencia", señala el Ejecutivo.