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ALTO ARAGÓN - CONTRA LA DESPOBLACIÓN

Una pista transitable hasta Escartín

Última fiesta en Escartín, en el año 1961.



E. P. P.
28/12/2017

Tras un pueblo deshabitado, rara vez abandonado, acostumbra a haber vida. Aunque suene contradictorio, tras muchos de estos núcleos, aislados casi siempre, hay antiguos vecinos que recuerdan la vida en sus calles y aún pueden sentir el calor de sus hogares. Entre esas casas derruidas, brotan los recuerdos que alimentan la lucha por conseguir sacarlos del olvido. El etnógrafo José María Satué trabaja por situar en el mapa a su pueblo, Escartín, y reclama la construcción de una pista. Ahora, hay una de 20 kilómetros apenas transitable desde Oliván, pero resulta más cómodo ir a pie desde Bergua. La falta de un acceso rodado, de luz y de agua, llevó a los dos últimos habitantes a marcharse a finales de los 60. La despoblación de esta localidad de unas 20 casas del Sobrepuerto había comenzado ya antes de la Guerra Civil y continuó especialmente en los años 60, década en la que el grueso de su población emigró a Barcelona. Hoy, quieren tener la posibilidad de volver.