print
 
ALTO ARAGÓN - CONTRA LA DESPOBLACIÓN

La población crece pero se concentra en las ciudades

Tierz, el pueblo de Huesca con más niños y jóvenes.
La provincia cuenta con 221.079 habitantes, según los últimos datos del padrón de 2016, frente a los 206.916 de 1996

Despoblación es una palabra que invita a mirar atrás, a añorar una vida rural que se fue y a dejar que nos cale hasta los huesos esa “lluvia amarilla” del novelista Julio Llamazares. Es un concepto que anima a buscar culpables del éxodo rural del siglo XX. La petición de compensaciones es legítima, pero hay que mirar al futuro porque el problema no es solo del pasado. Futuro es la mejora de servicios, como la extensión de la banda ancha, el arreglo de carreteras o la rehabilitación de viviendas. Huesca no es la única provincia que sufre esta lacra dentro de esa “España vacía” que analiza en su ensayo Sergio del Molino. Por ello, la despoblación debe convertirse en una cuestión de Estado. DIARIO DEL ALTOARAGÓN abre estas páginas para ahondar en el fenómeno, contar las iniciativas públicas o privadas para revertir el proceso y ponerle cara a la despoblación. Es el momento de pasar del victimismo a la acción.



E.P.
28/12/2017

HUESCA.- Somos más que hace veinte años. La provincia cuenta con 221.079 habitantes, según los últimos datos del padrón de 2016, frente a los 206.916 de 1996. En el conjunto de Aragón, se ha pasado de 1.189.542 a 1.310.579, sobre todo por el crecimiento de Zaragoza. Sin embargo, si se echa la vista atrás, los datos del último siglo hablan del "vaciado de la provincia". Las cifras, especialmente las de los últimos 20 años, dicen mucho de la concentración de la población en las cabeceras de comarca.

La provincia de Huesca perdió un 11 % de su población, según los datos del censo desde 1900 a 2011, frente al crecimiento del 44 % en Aragón. Teruel cayó un 43 % pero Zaragoza, por el tirón de la capital, creció un 132%. El máximo que alcanza el Alto Aragón se registra en 1920 con 265.603 habitantes, un 26 % de la población de toda la comunidad. Sin embargo, en 2011 su peso es del 17 %, que está en la línea del PIB, por lo que está equilibrado.

"La concentración de la población en torno a las grandes ciudades es un hecho", asegura el director del Instituto Aragonés de Estadística, Alfredo Peris. De los 25 municipios de Aragón que más han crecido entre 1996 y 2016, diez pertenecen a la provincia de Huesca. En quinto lugar se sitúa Tierz, que ha multiplicado por cuatro su población (un 306 % de crecimiento), con 743 vecinos. En séptimo lugar, Igriés (286 %), con 711 vecinos. Nueno, en undécimo puesto, tiene 553 habitantes, lo que significa que se ha multiplicado por 2,5. Le siguen Chimillas, que se ha multiplicado por 2,3 (371 habitantes), Arguis por 2,1 (122), Quicena, Siétamo, y ligeramente por debajo están Monflorite, Banastás y Benasque. De todos ellos, nueve son de La Hoya de Huesca, pero la capital tampoco pierde población.

"La apuesta del Ayuntamiento desde el inicio fue dar servicios para que la gente viniera aprovechando la ventaja de la cercanía a Huesca", recuerda el alcalde de Tierz, Jesús Alfaro, de cuando hace más de una década comenzaron a llegar vecinos. Pero, "todo se quedaba pequeño", por lo que se construyó la escuela infantil, se abrió el colegio, una casa de la cultura, unas piscinas nuevas...

La dotación de servicios es la principal herramienta con la que la Diputación Provincial de Huesca quiere frenar la despoblación que sufren muchas pequeñas localidades con programas como el Plan de Impulso Demográfico para la rehabilitación de viviendas, la mejora de carreteras de acceso a núcleos, el plan de extensión de la banda ancha que se pone ahora en marcha, la creación de telecentros, las ayudas a las escuelas infantiles o incluso los programas culturales.

EL TIRÓN DEL TURISMO

Al analizar el devenir en cien años, el Pirineo sufrió mucho durante el siglo XX y es en los últimos años con el turismo cuando crecen municipios como Sallent de Gállego o Benasque, comenta el director del Instituto Aragonés de Estadística, Alfredo Peris. En este tiempo, entre 1900 y 2011, Binéfar multiplicó su población un 505 %, Huesca un 280 % y Monzón un 240 %. De hecho, Binéfar, ocupa el sexto lugar de los que más han crecido en Aragón, un ranquin que encabezan Cuarte de Huerva, Utebo, María de Huerva y La Muela, sin contar con la capital aragonesa. Huesca ocupa el undécimo puesto y Monzón, el decimoquinto.

Desde principios del siglo XIX hasta 2011, de los 731 municipios de Aragón, 647 han perdido población y 551 de ellos la mitad como mínimo (un 75,3 %). Algunos se han quedado con menos del 10 % de los vecinos que tenían entonces, como Viacamp y Litera (5,5 %) o Fago (6,9 %). "La despoblación es un problema pero lo más interesante es dónde está creciendo", asegura Alfredo Peris. Un total de 84 municipios de Aragón han duplicado o más su población, de los que 25 son del Alto Aragón. "Es decir, la provincia de Huesca está soportando mejor el problema demográfico, es más resistente", comenta.

Seguido de Binéfar, Huesca y Monzón, los municipios que más han crecido en un siglo son Altorricón (177 %), Banastás (151 %), Barbastro (135 %), Tierz (130 %), Fraga (109 %), Sabiñánigo (108 %) y Chimillas (100 %). Sabiñánigo es la única localidad de las comarcas del norte de la provincia que crece en 100 años, puesto que el Pirineo sufrió mucho en el siglo XX, apunta Peris.

LAS CABECERAS DE COMARCA

Por otro lado, de los 25 municipios mayores de Aragón siete son de Huesca. La capital está en el segundo lugar con 52.282 habitantes, lo que supone un crecimiento del 14,6 % en 20 años. En sexta posición se encuentra Monzón con 17.237 (18,3 %), seguido de Barbastro con 16.961 vecinos (16,8 %). En décimo lugar, Fraga con 14.925 habitantes y un crecimiento del 26,7 % en dos décadas, seguido de Jaca con 12.929 (14,3 %). Binéfar se sitúa en el decimoquinto puesto con 9.394 (15,5 %) y a continuación Sabiñánigo que cuenta con 9.343 vecinos (6,7 %). Estos datos se alimentan por la llegada de inmigrantes. Como comparativa, Zaragoza ha crecido un 9,9 % y Teruel, un 22,7 %. Esto pone de manifiesto que la tendencia natural es la concentración de la población en los núcleos grandes.

El listado de los 25 pueblos más pequeños de Aragón solo dos están en Huesca, Fago (22) y Palo (24). En veinte años, ha habido 17 municipios en todo Aragón que han perdido la mitad de su población, pero ninguno de ellos está en Huesca. "Esto demuestra que la provincia de Huesca es más resiliente que otras de Aragón, que está más equilibrada", indica Peris.

Por comarcas, en el Alto Gállego, en los últimos 20 años, han crecido Sabiñánigo, Biescas, Panticosa y especialmente Sallent de Gállego, un 48,6 % con un total de 1.461 vecinos. En el Bajo Cinca, han aumentado población 3 de sus once municipios: Fraga (un 26,7 %), Zaidín y Torrente. En Cinca Medio, tres de nueve: Monzón, Albalate y Alfántega. En la Hoya de Huesca, de los 40 han crecido 16. En Jacetania, ocho de 20. El que más crece es Castiello, un 63,5 % con 255 habitantes, seguido de Jaca, Villanúa, Canfranc, Puente la Reina, Santa Cilia, Santa Cruz de la Serós y Borau. En La Litera, solo aumentan Binéfar (15,5 %) y Altorricón. En Ribagorza, sobre todo Benasque (67,4 %), Castejón de Sos (44 %) y Villanova (43,4 %). En Monegros, de los 31 aumentan Sariñena (3,2 %) y Albero Bajo (17,1 %). En Sobrarbe, crecen 7 de 19, con Aínsa (43,7 %) a la cabeza y Boltaña (8,9 %). En Somontano, aumentan Barbastro (16,8 %) y Bierge (12 %), Santa María de Dulcis, Estada y Peraltilla. La tarea es evitar el vaciado de pequeños pueblos.

TIERZ, EL PUEBLO CON MÁS NIÑOS Y JÓVENES

El elevado precio de la vivienda en Huesca capital hace una década animó a Juanma Cáliz (izquierda) y a muchos otros jóvenes oscenses a comprarse un adosado en Tierz, que ofrecía además la posibilidad de tener más espacio y -a su juicio- un entorno más adecuado para formar una familia. Ahora, el 31,1 % de los vecinos tienen entre 0 y 19 años, de ahí que sea el pueblo con la población más joven de la provincia, e incluso por encima de María de Huerva (29,4 %) o Cuarte (28,5 %) en Zaragoza. Ahora, "no me volvería a Huesca, porque eso de salir en chanclas al jardín o de poder aparcar sin problema no tiene precio", resalta Cáliz. Pero sobre todo piensa en sus hijas, de 15 y de dos años y medio, que pueden jugar en la calle y que disfrutan mucho, especialmente en verano. Su hija pequeña es una de las que asiste a la escuela infantil (0-3 años) de Tierz, que cuenta con una treintena de alumnos, un centro que se creó para acoger a todos los nuevos vecinos y que ha llegado a recibir a 54 niños. Tierz era un pueblo de 175 habitantes dedicado a la agricultura y a la ganadería y ahora tiene cerca de 800 vecinos de todos los sectores, que han dado vida a sus calles. No obstante, "cuando vinimos había muchas parejas, que ahora tienen niños pequeños, pero no sé qué pasará dentro de 15 o 20 años cuando sean mayores", apunta Juanma Cáliz sobre la edad de la población. El alcalde hace una reflexión similar al respecto pero, aunque el boom se frenó, sigue habiendo un goteo de compra de parcelas y el pueblo tiene terrenos preparados e incluso un proyecto para 400 viviendas más. Alfaro confía en que su apuesta por dar servicios y calidad de vida siga siendo atractiva.