print
 
ALTO GÁLLEGO - CARRETERAS E INFRAESTRUCTURAS

Las obras de la autovía entre Huesca y Siétamo (A-22) comenzarán en junio


El ministro ha conocido la solución definitiva para el deslizamiento de Monrepós

El ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, ha colocado la primera piedra del tramo Sigüés-Tiermas de la Autovía del Pirineo (A-21) entre Jaca y Pamplona. Un viaducto de 70 metros de longitud salvará el deslizamiento del Monrepós Cuatro kilómetros y medio de vía rápida próximos a Lanave también se pondrán en servicio el próximo mes



ELENA PUÉRTOLAS
21/05/2018

ARGUIS.- El ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, ha anunciado este lunes el inicio de las obras entre Huesca y Siétamo en junio, con las que se desbloqueará el único tramo pendiente de la autovía A-22 hasta Lérida. De la Serna ha visitado los trabajos de la autovía A-23 (Huesca-Jaca) de la que ha anunciado desde el puente sobre el río Guarga la puesta en servicio de 4,5 kilómetros próximos a Lanave también el próximo mes. Al mismo tiempo, en su recorrido, ha conocido la solución definitiva para el deslizamiento de Monrepós, donde se construirá un viaducto de 70 metros para salvar la parte inestable de la ladera.

GALERÍA DE IMÁGENES

De la Serna se ha desplazado después hasta la autovía del Pirineo (A-21 Jaca-Pamplona) para colocar la primera piedra del tramo entre Sigüés y Tiermas, ya en la provincia de Zaragoza, que también lleva años bloqueado. Allí ha explicado que se trata de un trazado accidentado con dos grandes viaductos y dos túneles así como nueve estructuras, una de las cuales da continuidad al Camino de Santiago.

Las obras del tramo entre Huesca y Siétamo, de más de 12 kilómetros de longitud, tendrán un coste de 47 millones de euros, puntualizó. Con estas dos nuevas obras, la inversión del Ministerio de Fomento en Aragón es de 700 millones de euros, de los que más de 300 se destinan a la construcción de la A-23. De hecho, en esta calzada hay kilómetros con un coste de 32 millones frente a la media de 8 millones de euros. Algunos de estos kilómetros tan costosos son los del túnel de Caldearenas, de 2.932 metros de longitud, que se atravesará para circular hacia Jaca, mientras que la calzada actual de la N-330, donde se produjo el deslizamiento, servirá en sentido Huesca.

El jefe de Demarcación de Carreteras de Aragón, Rafael López Guarga, ha atribuido el deslizamiento a la gran cantidad de lluvia caída en los últimos meses, muy por encima de la media ya que entre febrero y abril cayeron 530 litros por metro cuadrado. Al 1,5 millones de euros que ha costado el desvío provisional, habrá que sumar los 4,5 millones en los que se ha presupuestado la nueva estructura.

Antes de llegar allí, está en ejecución el tramo de 3,3 kilómetros entre el congosto del Isuela y Arguis, que con un coste de 65 millones, se estrenará en marzo de 2019, ya que se encuentra al 65% de ejecución. El tramo entre Alto de Monrepós y Caldearenas, donde se sitúa el túnel de casi tres kilómetros, se encuentra al 75%. En este caso, la inversión es de 122,8 millones de euros.

Por otro lado, el tramo entre Caldearenas y Lanave, de 104 millones de inversión, se encuentra el 82%. Aquí es donde se van a poner en servicio los 4,5 kilómetros el próximo mes. No obstante, quedarán pendientes para el trazado hasta Jaca desde Lanave hasta Sabiñánigo Sur, que exige una actualización de los contratos rescindidos, y otro en la variante de Sabiñánigo que ya está aprobado el proyecto tras una modificación obligada por la contaminación del lindano.

En cuanto al tramo entre el Cosgosto de Ventamillo y Campo, de la N-260, De la Serna ha previsto su licitación para este año. Quedará pendiente en el Eje Pirenaico, entre los túneles de Balupor y Fiscal, que sigue a la espera de la Declaración de Impacto Ambiental.

Por otro lado, De la Serna ha indicado que en pocas semanas se va a poner la primera piedra para empezar a trabajar en la plaza de vías de Canfranc, como parte del proyecto de remodelación de las instalaciones.