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Clásicos en la Frontera, un festival con larga vida


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Al Ayre Español clausuró la edición veintidós con un concierto en Benabarre



ELENA FORTUÑO
28/08/2018

GRAUS.- El Festival de la Ribagorza XXII Clásicos en la Frontera se despidió el pasado domingo en Benabarre, dejando un total de dieciséis actuaciones en distintos espacios religiosos de la comarca que han completado su aforo en todas y cada una de ellas. Tras el concierto del sábado en la Puebla de Castro, una propuesta de voz y piano a cargo de Marie Cubaynes y François Riu, el ensemble de cuerda Al Ayre Español, un referente de la música barroca española, ofreció el espléndido concierto de clausura en la iglesia parroquial de Benabarre el domingo. El director del festival, Santiago Lleida, destacó la "altísima afluencia y el buen nivel de los intérpretes".

"Han estado todas las iglesias llenas, todo lleno más o menos como el año pasado e, incluso, un poco más. La diferencia tal vez ha estado en la gente extra que no ha podido sentarse y que se ha quedado de pie o fuera de los templos en algunos casos", detalló Lleida. Así, citó iglesias como la de Nuestra Señora de Baldós, de Montañana, cuyas dimensiones hicieron que mucha gente escuchara desde fuera. Si bien hay templos muy grandes como el mismo de Benabarre, la Catedral de San Vicente de Roda o el propio claustro de la Virgen de la Peña de Graus. "La capacidad de los espacios nos limita en algunos conciertos, pero forma parte de la filosofía del festival", apuntó el director.

Santiago Lleida incidió en la calidad de las interpretaciones en todos los casos. Se detuvo, sin embargo, en algunas de ellas como la de la inauguración, a cargo de la Orquesta Reino de Aragón (ORA) en Graus o la de la clausura del pasado domingo en Benabarre con Al Ayre español. "El director de Al Ayre Español, Eduardo López Banzo, es una figura a nivel internacional en cuanto a música barroca y se rodea, además, de excelentes músicos". El propio Banzo tocó el clave en Benabarre, donde estuvo acompañado por Alexis Aguado (violín I), Kepa Arteche (violín II), Leonardo Luckert (violonchelo) y Xisco Aguiló (contrabajo).

Reseñó otros conciertos como el de la soprano Alena Dantcheva, acompañada por Michele Pastti en Obarra o el de Qvinta Essençia con el ribagorzano Hugo Bolívar que tuvo lugar en El Grado. "Pero todos han estado al más alto nivel. Estoy muy contento", indicó Lleida en alusión a la implicación de los intérpretes de las distintas formaciones. Entre estos recitales internacionales, figuró también el del pasado sábado en la Puebla de Castro, a cargo de la mezzosoprano Marie Cubaynes y el pianista François Riu-Barotte.

En cuanto a la procedencia de los músicos, Lleida comentó que esta edición había aumentado la presencia internacional. "Tal vez hemos contado con más músicos de fuera de nuestras fronteras que otros años. Hemos tratado de aprovechar que estaban por aquí y no han encarecido el presupuesto", afirmó. El Festival de la Ribagorza, sin embargo, ha mantenido la presencia de músicos aragoneses, una de las consignas de la cita. Entre ellos, figuró la propia ORA, en la inauguración en Graus, o pianistas como el barbastrense Francisco José Codera.

Desde la organización del Festival de la Ribagorza, ya se está trabajando en la vigésimo tercera edición, avanzó Santiago Lleida. "Ya estamos pensando en el año próximo. Ya han llegado propuestas, algo que cada vez se hace con mayor antelación, y las estamos estudiando".

Cabe recordar que este ciclo de música clásica está organizado por los Ayuntamientos de Benabarre, Beranuy, El Grado, Graus, Isábena, la Puebla de castro, Lascuarre, Montanuy, Puente de Montañana, Secastilla y la Comisión Organizadora. Colabora el Obispado Barbastro-Monzón y patrocinan la Diputación de Huesca, la Comarca de la Ribagorza, el Gobierno de Aragón, Moisés Artes Gráficas y Zingla Música.