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IMPUESTOS

Apoyo firme de España al impuesto para los "gigantes de internet"


La UE espera que se acuerde este año pese a que existen dudas entre varios países, entre ellos Alemania



LAURA PÉREZ-CEJUELA EFE
09/09/2018

VIENA.- Los ministros de Economía y Finanzas de la Unión Europea se mostraron ayer dispuestos a acordar este año un impuesto a las grandes empresas de internet, pese a que la propuesta sobre la mesa está lejos de alcanzar la necesaria unanimidad por las dudas de varios países, incluida Alemania. "Lo que hemos logrado hoy es el reconocimiento común de trabajar en una solución de corta duración hasta final de año, basada en la propuesta de la Comisión Europea", dijo el ministro de Finanzas austríaco, Hartwig Löger, cuyo país ostenta la presidencia de la Unión y acogió en Viena el consejo informal de ministros este viernes y sábado.

España apoya sin ambages la iniciativa. De hecho, la ministra de Economía, Nadia Calviño, informó a sus socios de que el Gobierno español prevé introducir esta tasa sobre la base de la propuesta de la Comisión aún cuando no exista consenso europeo. "La intención del Gobierno español no es esperar a que haya un acuerdo europeo o supranacional para adoptar las decisiones oportunas", dijo Calviño en rueda de prensa tras el encuentro, sin avanzar cuánto esperan recaudar con el impuesto dado que dependerá del diseño del mismo.

Los Veintiocho buscan así el modo de gravar la actividad de las grandes empresas digitales para paliar la disparidad que existe actualmente entre lo que pagan en impuesto de sociedades estas plataformas (9,5 %) y las empresas tradicionales (que alcanza un 23,2 %).

 

MÁS DE 750 MILLONES

 

El punto de partida para la discusión es una propuesta del Ejecutivo comunitario que plantea introducir una tasa del 3 % sobre la facturación por ciertos servicios digitales de las empresas de internet que facturen más de 750 millones de euros en todo el mundo y más de 50 millones en la UE, que se aplicaría de forma temporal hasta adaptar la fiscalidad europea a estos nuevos modelos. Los Estados coinciden en que debe darse respuesta a un problema que perciben los ciudadanos, tanto más de cara a las elecciones europeas de 2019, pero discrepan sobre el modo de hacerlo y, en particular, varios prefieren que la solución se pacte de forma global en el seno de la OCDE.

Irlanda encabeza la oposición al impuesto, junto con Finlandia, Suecia y Dinamarca, mientras que Bélgica, Luxemburgo, Holanda y Reino Unido mantienen reservas pero se mostraron en esta reunión más abiertos que en las precedentes. "Irlanda tiene gran preocupación por que la UE avance con la tasa digital de forma unilateral", dijo el ministro de Finanzas irlandés, Peter Donohoe, en un encuentro con algunos medios durante la reunión, admitiendo que algunos países "ven el riesgo de cambios en su recaudación".

Por su parte, el ministro de Finanzas alemán, Olaf Scholz, dijo que su país "comparte la ambición de llegar a acuerdos antes de fin de año" aunque hay temas sobre los que todavía es necesario trabajar.