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VEHÍCULOS CLÁSICOS

Unos 170 automóviles clásicos rugen sus motores en Monzón


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Numeroso público se acercó al paseo San Juan Bosco para verlos de cerca



F. J. P.
10/09/2018

MONZÓN.- Un total de 170 automóviles con más de 30 años de antigüedad acudieron ayer a la X Concentración de Vehículos Clásicos "Ciudad de Monzón", cita organizada por el Monzón Classic Club en colaboración del Ayuntamiento. De 10 a 12 estuvieron aparcados en el paseo San Juan Bosco y los disfrutó un público muy numeroso, y sobre las 12:15 dieron una vuelta en caravana por varias calles.

El alcalde, Álvaro Burrell, el concejal delegado de Ferias, Vicente Guerrero, y el presidente del Classic Club, Nacho Orga, se mostraron muy satisfechos del resultado de convocatoria. El primero comentó: "La Concentración se ha celebrado desde la primera edición como un anexo a la Feria del Coleccionismo Replega. Este año se pospuso una semana para dar mayor brillantez al décimo aniversario y ha demostrado que tienen entidad suficiente para ocupar fecha propia".

Orga explicó que la mayoría de los participantes procedían de localidades aragonesas y catalanas y valoró la presencia de "unidades muy llamativas", como un Ford T de los años treinta, un Chevrolet Corvette, los Rolls Royce, el Ferrari Testarossa, los Alfa Romeo descapotables y los siempre llamativos Mercedes Benz. A su lado, sin rubor, aparcaron los Seat 600, los Simca Mil, los Citröen, los Fiat, los Jeep, los Escarabajos...

 

LEGISLACIÓN ESPECIAL

 

La Concentración se enriqueció con la salida anual de la Federación Interclubes de Vehículos Clásicos de Aragón, la cual aglutina a 16 entidades que suman unos 1.500 socios. El vicepresidente, Chema Blasco, felicitó al Classic Club por la perfecta organización y el escaparate conseguido.

Interrogado sobre la problemática propia de este mundillo, apuntó: "Los impuestos, las inspecciones de la ITV y todo lo que tiene que ver con la contaminación son amenazas que están ahí. Entendemos que la legislación del siglo XXI no se puede aplicar a coches del XX. Se precisa una regulación especial. Nosotros los cuidamos y los conservamos para sacarlos a pasear, no para tenerlos encerrados en un garaje".

Joan Arqués, de Juneda (Lérida), se presentó con un Rolls Royce Silver Spirit cuya primera matrícula se remonta a 1986. En el depósito caben 114 libros, tiene una autonomía de 400 kilómetros y es capaz de alcanzar los 200 km/h. "Es confortable, suave y ligero", dijo.

José Luis Marco, de Zaragoza, viajó con un ejemplar de Lomax, fabricante inglés que colocaba chapas de fibra sobre los chasis de Citröen 2CV y facturaba réplicas. El descapotable de 1976 llamó la atención de los visitantes por la simplicidad de la mecánica y los coquetos detalles. "Para mí es un juguete", dijo el propietario.

Francisco Vidal, de Graus, causó sensación con un Testarossa (otros años ha bajado a Monzón con un Rolls-Royce Silver Cloud de 1964), y Eugenio Nadal, de Pomar de Cinca, con su Alfa Romeo descapotable, y no les fueron a la zaga un Olsmobile de 1969, un Cadillac de 1965 y un Pontiac de 1967 llegados de Zaragoza.