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TRIBUNA ALTOARAGONESA

100 días de humo




Enrique De Funes Viñao/ Estudiante de Derecho, Ciencias Políticas y Gestión Pública. URJC
11/09/2018

Ya han pasado poco más de cien días desde que Pedro Sánchez decidiera pegar un salto y ocupar, sin descaro alguno, La Moncloa con ayuda de Podemos, Bildu, los traidores del PNV y el equipo de golpistas y fugitivos.

Cien días de lo más interesantes y contradictorios, y digo contradictorios porque desde que conocimos los nombres de los ministros que formarían su gabinete, nombres que algunos daban cierta tranquilidad como el de Josep Borrell, Luis Planas o el de Nadia Calviño, a como posteriormente han transcurrido los días, no han tenido nada que ver.

Como muchos ya imaginábamos, poco se puede hacer gobernando con 85 diputados, y teniendo enfrente a 137 cabreados que te van a saltar en cualquier momento a la yugular y que además tienen mayoría absoluta en el Senado, y luego por otro lado tienes a todos los grupos que te han apoyado soplándote los oídos para que te acuerdes de que tienen cheque en blanco y que saben que pueden poner las cifras que les den la gana si quieres seguir jugando a ser Harrison Ford en el Air Force One con el Falcón.

Sabiendo todo esto, el gobierno de Sánchez se ha basado en un gobierno de gestos, gestos de rencor y majaderías, que muy lejos de velar por los intereses de los españoles, se ha despreocupado de ellos.

Otro "gesto", aunque más bien ya es un tostón con el que llevamos conviviendo desde finales de julio es con el dichoso Franco, ese que a mí me enseñaron en historia de España que había muerto en 1975 y que ahora quieren resucitar a través de Real Decreto. Aquello es una cosa que ya agota a cualquiera. Yo, un joven de la generación del 96, nacido en periodo democrático y con la Constitución de 1978 vigente, mucho me importará a mí donde estará enterrado un hombre que murió hace 48 años y que solo lo he visto en libros. De hecho, según datos del INE 2018, casi el 53% de la población española ya ha nacido en periodo democrático. Pero la tumba de Franco es la prioridad número uno de Sánchez porque con eso sin duda resolveremos los problemas que vive la sociedad española.

Otro gran éxito de la administración sanchista es la defensa de la jurisdicción española a nivel internacional. Mientras el instructor del golpe de estado del 1 de octubre, el juez Pablo Llarena, recibía una demanda falseada por el fugitivo y cobarde de Puigdemont, el gobierno se quedaba de brazos cruzados mientras la oposición (PP y Ciudadanos) y el CGPJ (Consejo General del Poder Judicial) pedían que defendiera la jurisdicción española ante lo que consideran un "ataque planificado", y además las graves faltas de respeto por parte de Bélgica, en este caso, y anteriormente por Alemania.

En caso de que el juez belga admitiera a trámite la demanda de Puigdemont contra el juez Llarena, España debería plantearse, en el plano judicial, que la Fiscalía se querellara contra el juez belga por incumplimiento del Reglamento Europeo, y en el plano internacional, revisar la euroorden y las relaciones con Bélgica y Alemania.

Y ya lo último que hemos conocido como prioridad "number one" para el Ministerio de Asuntos Exteriores es el cambio de hora, que, como Juncker, que tampoco tenía otra cosa mejor que hacer, ha hecho una ciberencuesta que han contestado 4 millones de personas de los 500 millones de habitantes de la UE, eso ya es una mayoría aplastante para el cambio de hora. Obviamente, Borrell (lástima de ministro) ha dicho que crearía una comisión de expertos, de esas que son la quintaesencia de todas las virtudes y única verdad universal y cuyo salario de cada miembro será bastante superior a la de muchos lectores de este artículo, que se encargará del estudio del cambio de hora.

Como pueden comprobar, tampoco debe haber cosas importantes que hacer en materia de asuntos exteriores, porque la inmigración es secundaria, ya que viene muy bien para montar los platós de televisión y decir qué buenos somos que acogemos a todo el mundo mientras tenemos a tres millones de parados. Con esto, no digo que lo que se vive en el mar no sea un drama, pero punto uno, el primer drama lo tienen muchas familias españolas que no llegan a final de mes y es a las que primero hay que atender, y punto dos, España no es la solución ni debe serlo jamás al igual que no puede serlo ni Italia ni Grecia, la solución está en los países de origen, ayudando directamente a las familias, no a través de sus gobiernos corruptos.

Y, por último, ¿qué me dicen de los fusilamientos de RTVE Porque Goya no sigue vivo que sino los retrata. Esa banda de sectarios, con Rosa María Mateo a la cabeza, que venían a democratizar y a dar pluralidad a la televisión pública se han cepillado en apenas un mes a la mitad de los presentadores y han conseguido que por primera vez en 22 meses los informativos de TVE no sean líderes, un aplauso para ellos. El siguiente reto es que los españoles no tomemos, como en toda casa de vecino se ha hecho, las uvas con ellos. ¿Lo conseguirán Son muchos meses de emoción, aventuras y padecimiento los que nos quedan por vivir con el Consejo de Ministros y Ministras que preside Pedro Sánchez, esperemos que todos los españoles sobrevivamos a ellas.