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AVENTURA

Monzón y el Aneto, unidos por el Desafío Solidario


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Participaron quince personas y nueve realizaron el recorrido completo



D. A.
11/09/2018

HUESCA.- Nueve valientes unieron Monzón y el Aneto empleando la bici y la carrera por montaña en el III Desafío Solidario Monzón 3.404 que se celebró entre el viernes y el sábado.

Fue una edición sensacional, en la que acompañó el tiempo y no hubo contratiempos, salvo la propia dureza del reto.

Quince fueron los participantes que se unieron a este Desafío Solidario, que trataba de recoger fondos para la Asociación de Autismo de la Zona Oriental y la labor de atención que desempeña. Nueve de ellos fueron capaces de completar 240 kilómetros en bicicleta y 23 de carrera a pie y todo ello para unir Monzón con Llanos del Hospital a lomos de las dos ruedas y posteriormente emprender y completar el ascenso a la cumbre del Aneto y el descenso y de regrsar a casa, de nuevo en bicicleta.

Tuvieron el apoyo por tramos de otros seis participantes, cuatro que realizaron la subida a la cumbre y dos que les acompañaron en la ida y vuelta en bicicleta.

Había una representación heterogénea de deportistas montisonenses de edades variadas y también tres leridanos que se unieron a la expedición.

 

SALIDA Y RECORRIDO

 

La salida se dio en Monzón el viernes a las 20 horas junto al Auditorio San Francisco y fue presenciada por numeroso público entre el que se encontraba el alcalde, Álvaro Burrell que en breves palabras animó a los participantes en su aventura.

El grupo, que rodó y ascendió junto en todo momento, llegó a Llanos del Hospital a las 2 de la madrugada. Y a las 3 emprendió el ascenso al Aneto.

Las horas de la madrugada hasta el amanecer fueron las más duras, con el cansancio acumulado y el cuerpo pidiendo descanso, pues la gran mayoría había enlazado su jornada laboral con el reto. Pero no faltó la entereza y se alcanzó la cima sobre las 10,30 de la mañana.

Después tocó realizar el descenso con precaución y se llegó a Llanos del Hospital a las 16 horas y con algunos de los integrantes del grupo tocados por el cansancio. Hubo un breve periodo para descansar y comer y a las 17:30 se reemprendió la marcha en bici ya mirando a casa. Y se alcanzó Monzón sobre las 21:30 horas del sábado, con la satisfacción de haber completado el reto, coronando el Aneto y regresando.

El tiempo resultó muy benévolo, frente a ediciones anteriores en las que alguna tormenta o el mal tiempo había complicado las cosas.

El patrocinio de la prueba corrió a cargo de Construcciones Espías y Jusegal como principales apoyos, además de numerosos comercios de Monzón.

En próximos años se espera continuar con este Desafío Solidario que va arraigando y que tiene la filosofía de reunir a un grupo reducido, pero bien preparado para llevar a cabo en grupo un bonito e intenso recorrido en bicicleta y en carrera por la montaña, con la cumbre más emblemática del Pirineo aragonés.