print
 
RIBAGORZA - GANADERÍA Y MEDIO AMBIENTE

Un ganadero de San Feliu de Veri afirma haberse topado con un oso en el Coll de Fadas


Tres ayuntamientos de la Ribagorza denuncian la "ineficacia" del protocolo de actuación ante este animal



ELENA FORTUÑO
12/09/2018

GRAUS.- Los Ayuntamientos de Bisaurri, Montanuy y Laspaúles hicieron público este martes un nuevo encuentro entre un ganadero y un oso en la zona. El suceso tuvo lugar el pasado jueves 6 de septiembre en el Coll de Fadas, si bien las lluvias de los últimos días han impedido verificarlo.

Los tres consistorios denuncian "la impotencia y desesperación" ante este tipo de sucesos y denuncian que demuestran "la ineficacia del protocolo de actuación", ya que en el último encuentro ganadero-oso sucedido en junio tampoco se pudieron encontrar huellas ni rastros por las lluvias, si bien en aquella ocasión el ganadero pudo hacer una foto del oso.

En un comunicado, los tres consistorios denuncian la situación, cada vez más habitual. "Una vez más, los vecinos y vecinas de la zona de la Ribagorza Norte sentimos impotencia y desesperación tras ser conocedores de un nuevo encuentro entre oso y ganadero del municipio de Bisaurri, el pasado jueves 6 de septiembre por la tarde".

El ganadero, de San Feliu de Veri (Bisaurri), se encontró cara a cara, a tan solo 20 metros de distancia, con un oso mientras estaba revisando su rebaño de vacas en un paraje cerca de Coll de Fadas, relatan. "Tras el encuentro, fue el ganadero quien tuvo que dejar sus labores y retirarse para que el animal continuara a sus anchas por una finca de propiedad privada", explicó la alcaldesa de Bisaurri, Pilar Saludes.

Apuntan en la nota que este ganadero convive, hace más de 10 años, con la presencia del oso, supuestamente con el afincado en la zona del Turbón. "En ocasiones, ha explicado que le desaparecen terneros y no los encuentra hasta pasadas semanas o meses escondidos en medio de bojes o zarzas. Son ataques de oso en montes de matorral muy amplios, difíciles de localizar, que no se pueden demostrar científicamente porque desaparece y no se encuentran de forma inmediata para poder localizar los restos. En ocasiones, técnicos del departamento le han apuntado que si quiere verificar científicamente que es del oso, ya que no han encontrado huellas, debe de transportarlo hasta Zaragoza para hacerle las pruebas pertinentes, y no es lógico que el ganadero tenga que cargar con estos costes".

Recuerdan que en su zona desde hace más de un año, además de convivir con el oso, los ganaderos se han visto obligados a convivir con la presencia de varios lobos. "La montaña, tan querida y apreciada por la gente que elegimos vivir en ella y también por visitantes ocasionales llegados de diferentes ciudades, está sufriendo un grave problema; se está viendo amenazada por una sobreprotección de la fauna salvaje y una desprotección de quien realmente cuida esta montaña, la ganadería extensiva. Siendo ésta la que garantiza el mantenimiento de la biodiversidad en un ecosistema tan sensible como es la montaña".

La alcaldesa de Montanuy, Esther Cereza, criticó las medidas al respecto. "Están siendo una carga para quienes vivimos, mantenemos y cuidamos este entorno. No son buenas para la ganadería extensiva pero mucho menos para el monte, cada vez está más lleno de maleza. Se necesita un cambio legislativo en materia de protección de fauna salvaje pensando en los que vivimos en el territorio y también para quienes visitan la montaña por diversión y ocio, para que lo hagamos de forma segura".