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ALTO ARAGÓN - COLABORAN: BANTIERRA Y DIPUTACIÓN DE HUESCA
Peraltilla: Vecinos de todas las edades se juntan a cenar y se evita que la gente se vaya del pueblo

José Pedro Sierra, alcalde de Peraltilla: "Ya no es una cuestión de servicios sino de medidas económicas y fiscales"


#CONTRALADESPOBLACIÓN



E.P.
29/12/2018

HUESCA.- Que el pueblo tenga vida. Esta es una de las razones por las que el Ayuntamiento de Peraltilla impulsó la fiesta de Nochevieja en la que se reúnen a cenar los vecinos del pueblo. Con ese mismo objetivo, el alcalde José Pedro Sierra acometió en su momento la creación del parque o de las piscinas.

Ahora, cree que Peraltilla y todos los pueblos de la Comarca del Somontano ya tienen todo tipo de servicios pero "si no hay gente...". "Ya no es una cuestión de servicios sino de medidas económicas y fiscales. Por ejemplo, que haya incentivos en la renta por vivir en un pueblo o se le den a un médico por venir aquí a trabajar", apunta al mencionar la problemática de la despoblación.

De hecho, indica que abordó este asunto en el último pleno de la Comarca. "Llevamos años que en los que se habla mucho, pero no se pasa a los hechos. Los alcaldes hemos intentado luchar, pero últimamente ya no es cuestión de que los pueblos tengan servicios, porque están bien dotados", insiste.

Por ello, cree que la Administración central, el Gobierno de Aragón y la Diputación Provincial de Huesca tienen que establecer medidas fiscales y económicas, así como incentivar la vida en los pueblos de las mujeres y los jóvenes. "Creo que tiene que pasar por ahí porque si no en los pueblos lo tenemos muy difícil para evitar la despoblación. Los ayuntamientos ya hemos hecho lo que teníamos que hacer, pero ahora desde el Gobierno central tiene que coordinarse porque en caso contrario, en algunos años, quedaremos pocos".

Sierra cree que ahora los ayuntamientos tienen que "mantener lo que hay, que es mucho, y dar vida al pueblo con actividades". En este sentido, se muestra muy satisfecho por haber conseguido que la población se duplique en las fiestas de agosto, porque no es fácil que la gente de fuera se enganche. Y esto se refleja también en otros momentos del año como la fiesta de Nochevieja, que ha conseguido que muchos del pueblo se queden a celebrar juntos el inicio del año.

Hasta ahora se hacía con un catering en el local social, que se decoraba para la ocasión, pero este año cuentan con el restaurante que se ha abierto en el pueblo y que ofrece el servicio para la noche del 31. Se juntarán más de 40 vecinos, aunque algún año han superado incluso los 100, pero muchos matrimonios se han hecho mayores y no salen, detalla la concejala Berta Rivera.

Con todo, se reúnen vecinos de todas las edades desde los 30 hasta pasados los 70. Además, para la despedida del año contarán con una actuación de un coro de la zona y para los Reyes se ha recuperado la organización de la llegada de los Magos de Oriente, que durante unos años dejó de hacerse. De este modo, indica Rivera, el pueblo tiene más vida y hace que más gente joven se quede a vivir.

Un matrimonio procedente de Cataluña gestiona el nuevo restaurante "Delicias", un negocio que incluye los apartamentos de turismo rural municipales. Esto también es un signo de la pujanza del pueblo donde este año se han comprado casas, hay un taller, se va a abrir un bar cafetería... explica el alcalde, que se muestra satisfecho por poder mantener la población en 200 habitantes.

De hecho, comenzaron el siglo con 169 y en estos últimos años se han estabilizado en los doscientos con alguna familia que va y viene, pero que aún compensan los fallecimientos. "No nos podemos quejar porque tenemos suerte de estas cerca de Barbastro. Mucha gente trabaja allí y vive en Peraltilla. Tenemos la Sierra de Guara, los médicos aguantan, se crea algún negocio... pero Barbastro tendría que repuntar más porque en el pueblo es muy difícil crear más de uno o dos empleos. Si la cabecera comarcal fuera más fuerte, aquí viviría más gente", indica.

A pesar de que sus datos de población no son tan malos como en otras localidades, "en pocos años los pueblos se quedarán vacíos. La España rural está agonizando porque si la gente se hace mayor y los jóvenes no se quedan, el final serán lugares para pasar los fines de semana. Por ello, es fundamental que las administraciones tomen medidas", insiste el alcalde de Peraltilla, José Pedro Sierra.