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TRAGEDIA EN TOTALÁN

David Serrano, dueño de la finca de Totalán: "Jamás en mi vida pensé que por ahí cabía un niño"


Asegura que protegió la abertura con dos bloques de hormigón



E.P.
06/02/2019

MÁLAGA.- David Serrano, el dueño de la finca de Totalán (Málaga) en la que se encuentra el pozo por el que cayó Julen, aseguró este martes que el día del accidente protegió con dos bloques de hormigón el agujero que hizo el responsable de una empresa especializada y que, según él, había dejado "abierto". Asimismo, afirmó que había advertido del peligro de que alguien pudiera meter un pie, pero añadió que "jamás" pensó que un niño pudiera caber por ese agujero. "Eso yo nunca me lo voy a perdonar, el que no haya visto ese peligro allí", aseveró David Serrano en rueda de prensa, al tiempo que insistió: "jamás en mi vida pensé que por ahí cabía un niño". Manifestó que desde aquel día "todo" le da igual y señaló que "ha sido Julen, pero podría haber sido mi niña chiquita de dos años", que también estaba ese día.

Explicó a su vez, a través de la lectura de parte de un comunicado, que escuchó "voces aterradoras", se acercó a donde iban los demás y "era lo que había pasado, el niño se había escurrido entre los dos bloques y había desaparecido".

Su equipo jurídico, que lleva el despacho de abogados Lawbird, sostiene que "no es un accidente que se pueda prevenir, no es previsible, es imposible que David lo pudiera predecir", declaró el letrado Antonio Flores, poniendo en duda que sea un homicidio imprudente, aludiendo a los accidentes domésticos en los que fallecen menores "que sí son previsibles". "Él en ningún momento tuvo percepción de ese peligro real", afirmó el abogado.

Por su parte, el arquitecto Jesús Flores, que asesora al equipo jurídico, apuntó que del informe que él había realizado se extrae que la situación de riesgo "no fue por decisiones" del dueño de la parcela, pero "sí como consecuencia directa de acciones y omisiones del profesional" que perforó el pozo, "sin autorización oficial y ni proyecto y sin que se adoptasen las mínimas medidas de seguridad".

Por eso, aunque los representantes legales señalaron que "no puede haber una presunción de culpabilidad" y que están en contra de que "tiene que haber un culpable", apuntaron que "la única responsabilidad penal, si la hubiese, sería de ese profesional" -el pocero- aclarando que su cliente no está como investigado en la causa abierta en el Juzgado de Málaga, en la que están personados ya "en calidad de parte interesada".