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LA ENTREVISTA

Elena Sesé: "Para los niños el juego es su manera de entender el mundo y una necesidad"


La maestra de Educación Infantil apuesta por generar aprendizajes y fomentar el desarrollo personal en los pequeños desde su autonomía



B. S.
12/02/2019

HUESCA.- "Para los niños el juego es su manera de entender el mundo y una necesidad vital, tanto como comer o respirar. Además, tiene el poder de generar aprendizajes de forma cooperativa para aumentar la curiosidad, crear ciencia o actuar como crítica con el entorno".

Así lo planteó Elena Sesé, maestra de Educación Infantil, durante la conferencia que ofreció este lunes en la Facultad de Ciencias Humanas y de la Educación de Huesca dentro de la III Edición del Curso Historias de todo para tod@s, que organiza el colectivo "Pensar la Educación" y El Colibrí en colaboración con CGT Huesca, Federación Icaria y la Escuela de Arte de Huesca.

La profesora impartió la ponencia Educación Infantil, ¿de qué va el juego?, una sesión que mostró a los asistentes la importancia que tienen estas actividades lúdicas en el desarrollo de una persona a todos los niveles y también cómo funciona el día a día en las aulas que acogen a pequeños de entre tres y seis años. "La gente cuando piensa en Educación Infantil cree que se basa en pintar y jugar", comentó Sesé, que quiso reivindicar con esta sesión "el poder del juego como valor educativo y como hilo conductor que guía todos los aprendizajes".

En esta línea consideró que favorece el desarrollo afectivo, social, emocional y personal porque "trabaja gran cantidad de habilidades sociales". Valoró que, a veces, padres y profesores cargan a los niños con actividades extraescolares para que sean unos adultos muy preparados, "y nos olvidamos de la base, ya que les estamos robando tiempo y hasta espacio de juego, desde el que potenciar su imaginación y creatividad". Con esta práctica, continuó, "los pequeños tienen que pactar, cumplir normas o ponerse en el lugar de otros".

Se refirió también a cómo se organizan tanto los tiempos como los espacios en las aulas de Infantil, "porque según el tipo de esquema que tengan, tanto a nivel espacial como temporal, puede condicionar un tipo de aprendizajes u otros". Desde esta idea resaltó la importancia de hacer partícipes a los pequeños de la organización de su propia clase. "Uno de los objetivos de la Educación Infantil es fomentar la autonomía, por eso hay que crear un ambiente adaptado a los niños", consideró.

También rompió una lanza por las emociones, "porque aprendemos lo que amamos" y reivindicó la conexión entre profesores y familias, "unidos por una aventura emocionante que son los niños".

La ponente quiso cerrar su conferencia con una reflexión sobre la formación del profesorado desde la que planteó a los presentes "si el acceso a esta profesión debería ser, sin más, con una nota numérica o si habría que pedir una serie de aptitudes y actitudes hacia la educación".

Ella mostró su propia visión. "Decidí hacer Magisterio porque por suerte tuve una infancia y una escolarización con unos maestros increíbles. Para mí, un maestro tiene que ser un motivador, alguien que genere aprendizajes e inquietud", concluyó.