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LA ENTREVISTA

Fernando Rivarés: "Del declive emocional, mental, político o material se sale en red"


El escritor acaba de presentar en Huesca su última novela, una obra en la que plasma que "a solas no cambias nada, todo es en grupo"



B. S.
12/03/2019

HUESCA.- El escritor y periodista, Fernando Rivarés (Zaragoza, 1970) concejal y portavoz del Gobierno en el Ayuntamiento de su ciudad natal, presentó hace unos días en la librería Anónima de Huesca su nueva novela, Declive (Ed. Pregunta), un texto desde el que plantea que "siempre se pueden cambiar las cosas".

El autor explica que se trata de una novela de ficción que retrata una serie de personajes inventados, "con problemas, sueños y vidas muy reales, que han perdido todo lo material o lo emocional y que en la inmensa mayoría de los casos no se ven reflejados en los grandes medios de comunicación de ámbito nacional".

El texto plasma la vida de un joven que, al igual que el propio autor, ha leído Walden de H. D. Thoreau. De esta obra detalla que se trata de "una novela mítica de este filósofo y activista estadounidense del siglo XIX que construyó una cabaña de troncos en la laguna de Walden. Intentó vivir de modo autosuficiente durante un par de años e hizo un diario para contar su experiencia, que luego se convirtió en una especie de "biblia" del ecologismo y de un modo alternativo de vida".

Y a partir de esta lectura, Yon, el joven idealista que protagoniza Declive, decide montar su propio "Walden" y ocupa una fábrica abandonada de su ciudad, siguiendo las enseñanzas de Thoreau y recoge sus impresiones en un blog.

"A partir de ese intento de cambiar el mundo, se enfrenta a muchos problemas. La primera lección que aprende es que a solas no cambias nada, que todo es en grupo", explica. En segundo lugar, tanto Yon como el resto de personajes del libro, "que unos se conocen y otros no, pero que todos son interdependientes, descubren que del declive emocional, mental, político o material se sale en red porque todo lo que se intenta a solas, fracasa".

En concreto, la novela lanza una mirada hacia una amplia amalgama de personajes entre los que se encuentra una cajera de supermercado en la que nadie repara, una mujer adinerada desbordada por los ansiolíticos, un guardia de seguridad a punto de quedarse sin empleo y una madre soltera y su hijo, desahuciados, entre otros.

"Lo que intento es no juzgar a nadie dentro de esta colección de caracteres. Nadie es concretamente malo ni bueno sino que todos toman decisiones o no por cobardía y todo tiene una causa y una consecuencia", desvela el escritor.

Aclara que aunque este abanico de personalidades parece que es un retrato de la crisis económica, que en su opinión todavía no ha acabado, su novela es el reflejo de "una guerra económica que hemos perdido los de abajo". Así, esta obra plasma "el declive de un sistema, de un modelo de vida que se viene abajo porque hemos olvidado los sentimientos, las emociones y, seguramente, los principios".

Finalmente, en medio de este "fracaso de la utopía", invita a leer esta obra a todo el mundo y en especial a los amantes de la literatura que deseen "abrir la mente y los ojos".