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CRÓNICA CULTURAL

Todo es poesía


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Crónica cultural de un sábado de primavera en la capital altoaragonesa



LUIS LLES
15/04/2019

HUESCA.- No es casualidad que el Día Mundial de la Poesía se celebre el 21 de marzo, fecha en que tiene lugar el inicio oficial de la primavera. Y es que en primavera todo es poesía. Más nos vale, porque, con los turbulentos tiempos que se avecinan en la política nacional, al menos nos queda la palabra, como bien decía Blas de Otero. Nos queda la poesía, ese refugio en que resguardarnos de la a menudo ingrata realidad.

Y poesía hubo a lo largo de toda la jornada del sábado en la capital oscense, aunque hubiera que escarbar para encontrarla. Poesía hubo en la romántica celebración del RSD (Record Store Day), el Día de las Tiendas de Discos, en la única de estas tiendas que subsisten en Huesca, Cocodisk. El dj oscense Pequeño Puissy convirtió el groove en un poema a pie de calle, y a la hora del vermú despachó una buena ración de soul, funk, psicodelia y rare grooves, mientras el personal se hacía con algunos de los discos exclusivos lanzados con motivo de la celebración.

Poesía hubo también, y mucha, en la presentación del poemario Estampas oscenses de Julio Donoso en la Librería Anónima, en uno de los actos previos del festival Romería y Desengaño, que tendrá lugar el 23 de abril. La fértil inspiración lírica y el recitado voluptuoso de Donoso se vieron acompañados musicalmente a la guitarra por Álvaro Franco (por fandangos y alegrías) y ocasionalmente por Javier Aquilué (por John Fahey), ante un público hechizado.

Por la tarde, continuaría la antesala de Romería y Desengaño en el CDAN con la proyección del filme Zaniki de Gabriel Velázquez, una verdadera eclosión de poesía sonora que describe de forma entre ficcionada y documental el curioso universo de Mayalde, grupo de folk castellano que actuó hace unos años en el festival iberi@huesca.folk dejando un poso imborrable. Un mundo, el de la tradición popular, el de Eusebio Mayalde y su grupo, que se desvanece pero se resiste a desaparecer. Pura poesía.

Y mucha poesía hubo también en la actuación del barcelonés Salva Soler en la sala El Veintiuno. Él es uno de los más destacados slammers de nuestro país, un abanderado de la slam poetry que es capaz de convertir la poesía en un incruento combate de palabras. Una prueba más de la vigencia de la poesía, también entre la gente joven. Aunque no lo parezca, la poesía está de moda.

 

VETERANÍA

 

Por último, poesía hubo también en la actitud de unos músicos veteranos que defienden su profesión contra viento y marea, aunque sea a costa de rivalizar con el tintineo de la copas y el rumor de las conversaciones en un bar. La zaragozana Susana Azuara presentó en directo en el Galileo Musical su nuevo disco (tras Cajón desastre), titulado El ritmo del boulevard. Y lo hizo acompañada de dos grandes músicos como son José Luis Arrazola (guitarra eléctrica) y Satur Rodríguez (guitarra acústica). Desgranaron algunos de los temas de dicho disco, como Eres tú (no, no es el de Mocedades), Miénteme (en modo swing) o Todo te sucederá, junto a versiones de clásicos como El sitio de mi recreo de Antonio Vega, Je ne veux pas travailler de Edith Piaf o boleros como Alma mía de María Grever (popularizado recientemente por Natalia Lafourcade) y el célebre Piensa en mi de Agustín Lara, que han cantado desde Chavela Vargas (de quien este mes se celebra su Centenario) hasta Luz Casal. Cerraron su actuación con Vivir sin aire de Maná ante un escaso pero atento público que apreció la poesía inherente a un acto casi heroico: seguir haciendo música y resistir.