print
 
A TU SALUD

Se pone en marcha un programa pionero en Huesca para crear hábitos de vida saludable


Prescripción del ejercicio físico terapéutico, una respuesta a la vocación de prevenir y curar



J.G.
25/05/2019

HUESCA.- El Programa de Prescripción del Ejercicio Físico Terapéutico representa una respuesta a la vocación de prevención de enfermedades en el caso de las personas que tienen factores de riesgo y la restauración de las mejores condiciones saludables para quienes se ven abocados a una recuperación forzosa tras un episodio de gravedad.

La unidad que dirige la doctora Anna Carceller en las instalaciones del doctor Sarasa en la Policlínica Alto Aragón contempla ambas casuísticas que, básicamente, obedecen a la condición natural del ser humano de es la de mantenerse activo a través del ejercicio y el movimiento.

Bajo las premisas de personalización, control y monitorización en la búsqueda de la minimización del riesgo y la optimización del beneficio, dos grupos de pacientes llegan hasta este espacio: los que buscan la prevención porque tienen factores de riesgo (obesidad, diabetes, hipertensión, genética, sedentarismo, ...) y quienes han sufrido ictus, infarto o enfermedad grave, para quien define la rehabilitación.

Con profesional médico altamente cualificado -incluso en el deporte profesional, como la SD Huesca-, la trazabilidad del proceso es rigurosa. Primero, una exploración médica completa que incluye una prueba de esfuerzo con monitorización electrocardiográfica y tensional continua para valorar el funcionamiento del corazón y la tensión arterial, para la parametrización de las respuestas del individuo.

El programa terapéutico, que incorpora también un servicio de nutrición que valora la composición corporal completa y los hábitos, consiste en dos sesiones semanales de ejercicio en el centro supervisado por un médico deportivo y dirigido por un licenciado en Ciencias de la Salud y del Deporte. Son grupos reducidos, de 5 personas máximo, que contribuyen tanto a generar una atmósfera de cordialidad como a lograr el mejor rendimiento. En 8 semanas, y con consultas regulares para hacer los ajustes, se aprecian "importantes cambios en la calidad de vida, mejoras en los factores de riesgo y disminución en la toma de medicamentos".

En ese espacio temporal, habrá adquirido hábitos saludables y un aprendizaje de ejercicio físico y nutricional que hará más sostenibles los beneficios con autonomía en el ejercicio en solitario o en grupo.

En esa vocación hacia un estilo de vida más saludable frente a las enfermedades prevalentes de hoy, existe una flexibilidad y un posterior control periódico. En el caso de los afectados por ictus o infartos, lógicamente el periodo de recuperación se ajusta a las necesidades rehabilitadoras.

Explica la doctora Carceller la importancia de "la motivación", vital en los resultados. Y arenga a una educación desde las escuelas para acabar con los altos porcentajes de sobrepeso en edades cada vez más tempranas.