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FÚTBOL - OPERACIÓN OIKOS

Lerena cuestiona la investigación


"Prudencia, mesura y paciencia" para el abogado de Iñigo



M. A. B.
31/05/2019

HUESCA.- El exjugador del Huesca Íñigo López fue puesto en libertad provisional con cargos y con una fianza de 75.000 euros, por su presunta implicación en amaños de partidos de fútbol de Primera y Segunda División vinculados a apuestas deportivas.

Se le imputa la presunta autoría de un delito de corrupción entre particulares en actividades deportivas y cooperador necesario en un delito de estafa.

Además, se le han impuesto una serie de medidas cautelares como la obligación de comparecer los días 1 y 15 de cada mes en el juzgado, la prohibición de salir del territorio nacional, retirada del pasaporte y la obligación de comunicar cualquier cambio de domicilio. Además, deberá abonar la fianza en el plazo de quince días.

Su abogado, Juan Pablo Lerena, explicó que el juez lo sitúa en el nivel 2 de la trama, mientras que el presidente del Huesca, Agustín Lasaosa, el jefe de los servicios médicos del club, Juan Carlos Galindo, y el ex jugador del Valladolid, Borja Fernández, se sitúarían en el nivel 3 y los cabecillas serían Raúl Bravo y Carlos Aranda, que ocuparían el nivel 1.

El abogado indicó que su defendido fue detenido el martes a las 8:00 y que, a pesar de que había comparecido cansado ante el juez y el fiscal, respondió a todas las preguntas durante el interrogatorio, que duró más de una hora.

Juan Pablo Lerena aseguró que Íñigo López se encontraba "tranquilo", como el resto de encausados que pasaron a declarar por presuntos amaños de partidos por el Palacio de Justicia de la capital altoaragonesa.

"Ya sabe la gente que se dedica a esto, que sales a los partidos a matar o sales un poco más relajado", indicó, para añadir que "hay que ponerse en la situación".

El abogado se refirió al Huesca-Nàstic, origen de la investigación y a la operación policial Oikos. Recordó que el Huesca había ganado ya la liga y que los jugadores habían salido de cena y celebración. Además, se refirió a los jugadores del Nàstic como "amigos" que se estaban jugando la permanencia en la categoría.

Juan Pablo Lerena observó que su defendido no estuvo ese día ni convocado, aunque admitió después que el juez le investiga como intermediario, y se preguntó por qué no hay ningún jugador del Nàstic encausado.

Recordó que el partido Huesca-Nàstic comenzó a ser investigado ya al día siguiente de ser disputado, cuestionó el proceso seguido, "a espaldas de los acusados y sus abogados" y habló de especulación.

Lerena hizo un llamamiento a la presunción de inocencia tras el "revuelo" organizado, así como a "la mesura, prudencia y paciencia" para apuntar que cuando sepa qué han declarado otros investigados y pueda leer las transcripciones de las conversaciones telefónicas podrá decirle a su cliente que declare voluntariamente y exponga "lo que haya que explicar".

Apuntó que el juzgado y la Fiscalía han estado investigando seis meses cada uno y apeló a "esperar a ver lo que hay" para poder dar explicaciones ya que hasta ahora "hay datos" de los que no dispone y no le ponen "en igualdad de posición".

El letrado recordó que se mantiene el secreto de sumario y que su cliente ha estado detenido desde las 8.30 horas de este martes. "Y desde entonces ha estado encerrado y ha sido trasladado por toda España", lamentó. "Tampoco creo que sea muy esperable que declare sobre hechos muy concretos sin saber lo que hay en el juzgado", sentenció.

Según dijo, el interrogatorio a su defendido se ha basado en conversaciones telefónicas.

Iñigo López salió por la puerta del Juzgado de Guardia, donde le esperaba su abogado para volver a La Coruña, donde le esperaban su mujer y su hija.