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AGRESIÓN

Prisión para los presuntos autores del ataque con ácido a un menor en Caspe


Una venganza motivada por una ruptura sentimental motivó la agresión



EFE
07/06/2019

ZARAGOZA.- El titular del Juzgado de Instrucción de Caspe (Zaragoza) ha ordenado el ingreso en prisión, comunicada y sin fianza, para un hombre y una mujer, tío y sobrina entre ambos, como presuntos inductores de la tentativa de asesinato de un menor que fue rociado con ácido a las puertas de su casa.

Una venganza motivada por una ruptura sentimental fue la causa de la agresión con ácido sufrida por un menor de origen marroquí el día 3 por el simple hecho de ser hermano del joven que abandonó a la mujer que presuntamente ideó la represalia junto a su tío.

Según el Tribunal Superior de Justicia de Aragón, a los detenidos, a los que los investigadores consideran supuestos autores ideológicos de la agresión, se les imputan delitos de organización criminal y de amenazas graves.

La Guardia Civil ha indicado que la mujer y su tío, que ingresaron este jueves en prisión por presuntos delitos de tentativa de asesinato, organización criminal y amenazas graves, decidieron contratar a una tercera persona, en prisión desde días atrás, para llevar a cabo la ejecución material de la venganza. La investigación también propició la detención este miércoles de una cuarta persona por encubrimiento, una mujer que trabajaba para los presuntos inductores de la agresión y que estaba al tanto de los planes contra el menor.

Las fuentes citadas destacan que la represalia se comenzó a fraguar a principios de año, cuando uno de los hermanos mayores del menor agredido decidió romper con su pareja y trasladarse a Alemania a vivir.

Desde entonces, su expareja, Sara G.C., de 26 años, y su tío, José G.C., de 41 y conocido en Caspe con el apodo "Recortao", realizaron todo tipo de gestiones para conseguir que regresara de Alemania. El rastro del presunto agresor fue detectado días después en el Hospital de Huesca, al que el autor material del ataque acudió para curarse de unas quemaduras en la mano por las salpicaduras recibidas al rociar al menor.