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47º EDICIÓN

Rubén Moreno: "Al festival se le tiene cariño y es querido dentro y fuera de la ciudad"


El director del Festival Internacional de Cine de Huesca cumple un año en esta responsabilidad



S. D.
07/06/2019

HUESCA.- Asumió hace un año la dirección del Festival Internacional de Cine de Huesca, tiempo que a Rubén Moreno le ha permitido comprobar en primera persona la importancia que tiene fuera de la ciudad esta cita con el séptimo arte. "La conocía, pero para mí ha sido una gran sorpresa, que hace que valore más el trabajo que se ha hecho hasta ahora".

Invitados a los Goya, "donde estuvimos en las primera filas"; al Festival de San Sebastián, "donde nos trataron de lujo", lo mismo que en el de Trieste, a lo que ha que sumar el acuerdo con el Instituto Cervantes a través del cual " las sesiones del festival del año pasado se proyectaron la semana pasada en Moscú y van a hacer un recorrido por todo el mundo", nadie duda de que el Festival de Cine de Huesca tiene prestigio y reconocimiento dentro y fuera de nuestro país.

A Rubén Moreno le llama la atención "lo querido que es. Todo el mundo tiene un gran recuerdo, habla bien y todos los cortometrajistas quieren estar". Esa visión que tenía desde aquí, la ha vivido en Huesca y fuera de la ciudad, y eso le permite afirmar: "Podemos estar muy orgullosos del festival", algo que siendo muy positivo también le generó cierta presión a la hora de programar la 47 edición. "El primer año vas un poco como inconsciente, pero como tengo ambición y no tengo vergüenza, cojo el teléfono y llamo a quien haga falta".

Echando la vista atrás, Rubén Moreno valora todo el trabajo realizado, pero también considera que antes era más fácil porque "había cuatro y se conocían entre ellos, y sin ser fácil, porque no lo es, era más sencillo organizar un festival al que fueran muchas caras conocidas". Ahora, en Aragón hay cerca de ochenta citas relacionadas con el séptimo arte, y eso también, además de la competencia, dificulta las cosas. Si a ello se une que hoy en día no basta con llamar directamente a alguien, sino que hay que hablar con un representante "la cosa cuesta más. Todo se ha profesionalizado", sin que ello influya en el nivel, que en Huesca "se mantiene bastante bien", y sin perder la esencia de esta cita que tiene como protagonista al cortometraje.

Por eso, a Rubén Moreno le gusta decir que trabaja en dos vertientes que al final se unen, "una son los profesionales, en este caso del cortometraje, y esta semana todos están pendientes de Huesca. Las escuelas de cine de todo el mundo saben que estos días se celebra el Festival de Cine de Huesca y que es calificador para los Oscar y los Goya, y que tiene secciones de documental...", pero, por otra parte, es un festival, "y yo pienso mucho en el público, el de la ciudad y el que viene de fuera, y que es numeroso, en que pueda disfrutar", para ello las proyecciones de cortometrajes se estructuran pensando en los espectadores, mezclando trabajos más amables con otros más difíciles, animación, ópera primas y directores consagrados. También se lleva el festival a las residencias de mayores, se hacen sesiones para niños y, "desde el año pasado, se saca a la calle un fin de semana, en concreto a la plaza General Alsina".

Rubén Moreno insiste en que ambas líneas confluyen y que tanto a los profesionales como a los oscenses "les interesa un vermú en el que está Marisa Paredes y pueden ir a hacerle preguntas, o Carlos Marqués-Marcet, del que vamos a estrenar en Huesca su película Los días que vendrán, con la que seguramente el año que viene gane algún Goya".

El director del festival tiene muy presente a la ciudad, y entre los estrenos más destacados de esta edición está Gran Orquesta, de Peri Azar. Esta argentina vivió en Huesca, se volvió a Buenos Aires, donde está casada con un oscense, y realizó este documental siguiendo la pista de unas partituras musicales.

La cinta se ha visto en Argentina, pero el estreno internacional va a ser en el Teatro Olimpia y con sorpresa incluida ya que Peri Azar "se ha puesto en contacto con la Huesca Big Band para que, con dos cantantes que vienen de México y que aparecen en el documental, interpreten dos temas. Va a ser algo muy bonito".

También va a ser bonito poder ver en el Teatro Olimpia cinco minutos del largometraje Madre, de Rodrigo Sorogoyen, que junto a Isabel Peña reciben hoy el premio Carlos Saura Ciudad de Huesca. "Poder ver ese adelanto, que todo el mundo está esperando porque viene del corto y acaba de estar en los Oscar, es un lujo".

Rubén Moreno tiene claro que todas estas cosas "les pueden gustar tanto a los cinéfilos como a los que no los son". De hecho, considera que en los últimos años el festival ha recuperado público. "Las nuevas generaciones lo vuelven a percibir como un acontecimiento que pasa en la ciudad".

"El festival pasó un bache y se recuperó, pero eso no se ha notado fuera de la ciudad", y cree "firmemente" que Jesús Bosque y Azucena Garanto "lo cogieron como lo cogieron y tiraron por los cortometrajes, que son lo importante, y lo que de daba el reconocimiento y prestigio internacional que sigue teniendo". Prueba de ello es que este año, como en los anteriores, vienen a Huesca directores de todo mundo.

Huesca es cine, y la gente al festival "le tiene cariño. Yo percibo que esta nueva etapa está enganchando y que la gente está contenta".

 

"DIRIGIR EL FESTIVAL ES ALGO EN LO QUE CREO Y QUE ME EMOCIONA"

 

Un día, después de tres noches sin dormir, Rubén Moreno estaba pensando "si me merecía la pena el desgaste emocional" que supone dirigir el Festival de Cine de Huesca porque "cuando te implicas tanto cualquier cosa te afecta". En la televisión estaban emitiendo la gala de los Premios Max, y salió María Hervás, "una actriz joven que vino a la Feria de Teatro hace 3 o 4 años con sus padres. Estrenaba una obra y estaba nerviosa". En esa gala recibió el premio nacional a la mejor actriz de teatro "y decía lo que yo pensaba en ese momento, pero concluyó que es lo que le motiva, lo que la hace vibrar...".

En el caso de Rubén Moreno es lo mismo, "una combinación de algo en lo que creo, me emociona y me implico al cien por cien, y eso me da una satisfacción personal, y por otro lado, tengo una vocación de servicio público, siento que estoy aportando algo a la ciudad de Huesca".

Cuando le propusieron presentar un proyecto para ser candidato a director del festival, recogió el guante, pensó y se dio cuenta de que "podía aportar", y eso es lo que va a seguir haciendo porque "tengo esa vocación, que ojalá no la tuviera porque estaría tranquilo en casa leyendo y sin preocuparme lo que pasa en la ciudad, pero no lo puedo evitar".