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BALONCESTO - ENTREVISTA

El oscense Jorge Lafuente, a tope tras un año productivo en Logroño


El mejor jugador del cuadro riojano en Leb Plata busca acomodo para la próxima temporada



J. G.
09/06/2019

HUESCA.- "Me veo con más ganas que nunca", dice el oscense Jorge Lafuente, después de la última temporada en el Bodegas Rioja Vega de LEB Plata.

Ha sido un año "duro" porque "el objetivo era ascender" y no ha ido según lo esperado. De hecho, el equipo acabó luchando por no descender. Pero también de aprendizaje y protagonismo en la pista.

Lafuente cuenta que afrontaba la campaña con "unas expectativas e ideas claras", pero que por pequeños detalles el equipo no acabó de funcionar al nivel esperado. "El deporte es así", recuerda y añade que se acabaron viendo en febrero fuera del grupo por el ascenso.

Ha sido un año, eso sí, productivo en cuanto a aprendizaje. A Lafuente le tocó volver a asumir el papel de "veterano y capitán" y hacerlo en un equipo en el que todos eran nuevos, pero apenas había jugadores con experiencia en LEB. Y trató de contribuir a la integración de los jóvenes.

El equipo fue "a remolque" durante la primera fase, pero mantenía opciones de clasificación en el tramo final y podía gantizar el paso a la lucha por el ascenso ganando los cinco últimos partidos. Al final, ganaron cuatro para un 12-10 y se acabaron quedando fuera por el basket average en pro de un Marín que después llegaría hasta la final. Ello les llevó al grupo por la salvación y aunque empezaron "flojos por la desilusión", supieron salvarse "con solvencia", aunque obligados a pelear hasta el final, puesto que bajaban seis equipos.

Lafuente ha sido el jugador de la plantilla riojana que más minutos ha disputado. Ha promediadao 27:11 en los 34 encuentros de la temporada, sin perderse ninguno. También ha sido el jugador del equipo con más valoración, una media de 12,9 por partido, y el segundo mejor reboteador (5,2).

 

HACIENDO DE TODO EN LA PISTA

 

Con todo, considera que también a nivel individual ha sido un año "complicado" porque "lo principal es el equipo" y no se puede desgajar ambos aspectos. Explica que ha habido muchas circunstancias por bajas y cambios. "He tenido que hacer de todo y jugar en todas las posiciones, hasta de falso 4 en un momento que sólo había tres interiores, y también de 1". Lo ha asumido como jugador de equipo y ha tratado de dar lo mejor. Y de ello saca el lado positivo: "Se aprende, he jugado mucho y hecho cosas diferentes, he tenido más peso ofensivo y a la hora de generar juego para los compañeros".

Por ese lado, se considera un jugador "polivalente" y al que le ha ayudado "el conocimiento y la experiencia" para poder contribuir al equipo.

Lafuente cree que, aunque ya le haya tocado ser el más veterano en el Peñas y el Rioja, todavía tiene mucho recorrido por delante con sus 27 años. "Físicamente estoy en mi mejor momento. He jugado todos los partidos sin problemas y de cabeza estoy con muchas ganas", dice. Admite que los sueldos en el baloncesto actual son bajos, pero "mientras tenga ganas" su intención es seguir en ello.

 

LA IMPORTANCIA DE ACERTAR AL IR A UN CLUB

 

También defiende que "nunca es tarde para mejorar" y tiene la ilusión de "seguir creciendo". Y para ello es importante "valorar y acertar" a la hora de decidirse por un equipo u otro. No sabe donde le tocará estar el año que viene, pero se trata siempre de "que la gente acabe contenta y de poder irte con la cabeza alta porque has dado todo lo que podías".

A la hora de decidirse señala que hay que ver "los valores, el rol, el proyecto" y también el lugar a un lugar en el que uno se sienta cómodo para rendir mejor. Y destaca que siempre es importante que cuenten con uno en todos los planos, lo que aumenta la implicación y hace "más facíl crecer".

De momento, aún tocará esperar al mercado. Su lugar natural puede estar en LEB Oro o Plata, aunque tampoco descarta jugar fuera, donde a veces hay condiciones mejores en lo económico y son experiencias que "te llevas a la mochila".

Lafuente sigue considerando al Peñas su club porque ha pasado quince años aquí y es algo que "no se borra". Y le gustaría volver "si llega el momento", pero se tienen que dar las circunstancias tanto por su lado, sintiéndose "valorado", como por parte del club, que debe considerar que puede "aportar" y cuadrarles en el equipo.

Mirado ahora señala que quizá hubiera tenido que haberse quedado, pero que tomó la decisión de salir "para crecer" y para "ver otras cosas", algo importante para formarse y que está consiguiendo. Ha seguido al equipo y cree que contaba con un buen grupo, pero que al final, quitado el Betis, había ocho plazas para nueve equipos y le tocó quedarse fuera.