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RIBAGORZA - TRADICIONES

El descenso de fallas en Noales y Aneto registra una gran afluencia


En la primera localidad, el evento se recuperó tras su desaparición en los años cincuenta



ELENA FORTUÑO
08/07/2019

GRAUS.- Noales y Aneto, dos núcleos del municipio de Montanuy, bajaron sus fallas el pasado sábado por la noche con una altísima afluencia. En el caso de Noales, las fallas se recuperaron tras su desaparición en los años cincuenta. En Aneto, las fallas coincidieron con las fiestas mayores del primer fin de semana de julio, como viene siendo habitual desde su recuperación en el año 2005. Con el acto de bajada de fallas se recuperó en la noche del sábado pasado en Noales una tradición ancestral interrumpida en los últimos 50 años.

Un total de 50 antorchas descendieron desde el pico de Purroy hasta el propio pueblo de Noales completando el recorrido en un tiempo de 1 hora.

Una vez se llegó con las antorchas al pueblo se hizo un recorrido por el mismo y se quemaron en la hoguera. Mientras tanto, vecinos y visitantes compartieron la coca tradicional acompañada de poncho. Amenizaron el acto dos acordeonistas y numeroso público de la zona, en total unas 200 personas.

En Aneto, también en el municipio de Montanuy, en pleno valle de Barrabés, corren las fallas por la fiesta mayor, el primer sábado de julio. En este caso, las fallas se interrumpieron en los años sesenta y fueron recuperadas en 2005. En Aneto, se hizo una cena en la carpa a la que asistieron 160 personas. Una parte fueron fallaires y el resto vecinos del pueblo.

Bajaron las fallas en Aneto un total de cien personas, y como siempre, con dos faros: el de los niños, más cercano, y el otro un punto estratégico desde el que se domina todo el valle de Barrabés. Al coincidir con las fiestas, las fallas prosiguieron con orquesta hasta la madrugada.