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SOBRARBE - OBITUARIO

Muere Francisca Castillo Ramón, símbolo de la resistencia de Jánovas


Junto a su marido, Emilio Garcés, fueron los últimos habitantes de la localidad y un ejemplo de la lucha contra los pantanos



V. ALLUÉ
10/07/2019

HUESCA.- Francisca Castillo Ramón, la última habitante de Jánovas, murió este nartes a los 92 años después de una vida marcada por la lucha contra un "maldito pantano" -como decía ella-, que nunca llegó a construirse pero que destruyó el futuro de un pueblo y de muchos de sus vecinos.

Francisca y su marido Emilio Garcés, fallecido en 2011, resistieron solos en Jánovas más de veinte años, oponiéndose a que la empresa Iberduero (hoy Iberdrola) construyera el embalse. Entre bombardeos de casas, cortes de agua y amenazas, sobrevivieron con sus seis hijos hasta que un frío enero de 1984 no tuvieron más remedio que bajar los brazos y cesar su resistencia.

Marcharon a Campodarbe, núcleo perteneciente al municipio de Boltaña, con el objetivo de labrar un nuevo futuro para la familia. Lo lograron, recompusieron su vida, pero nunca olvidaron los años felices en Jánovas. Tampoco sus hijos, pues varios de ellos están ahora, que se han revertido las tierras, construyendo y levantando casas en el pueblo de su infancia.

Y es que Jánovas emerge de la ruina. Tras rehabilitar la escuela como salón social, iniciar la urbanización de las calles y la restauración de la iglesia, la localidad dispone desde hace unos meses de alumbrado eléctrico definitivo y está en pleno proceso de construcción de cinco viviendas.

Pero para Francisca, "Jánovas ya nunca volvió a ser Jánovas", recuerda su hija Tere, quien explica que la pasada primavera llevaron a su madre al pueblo para que viera la recuperación de la casa familiar, "y ya no quiso ni salir del coche".

"No estaba nada conforme con cómo se estaban haciendo las cosas, para mi madre la reversión siempre fue injusta, decía que los echaron dividiendo al pueblo y que la reversión estaba siendo igual, dividiendo a los vecinos", comenta Tere Garcés.

Si por ella hubiera sido, hubiera seguido luchando hasta conseguir un acuerdo justo. "Decía que ella dejó una casa en pie habitable, y que debía recuperar lo mismo. Ha sido una luchadora hasta el final", concluye su hija.

 

SÍMBOLO DE LA RESISTENCIA

 

El matrimonio de Francisca y Emilio se convirtió en un símbolo de la resistencia antipantanos. Con su salida forzosa de Jánovas el 20 de enero de 1984 se fue la más dura oposición que haya tenido la expropiación para un proyecto de embalse.

Después, ya desde Campodarbe, continuaron con su lucha. En 1988 recibieron en Huesca el homenaje de la Coordinadora Aragonesa de Pueblos Afectados por Embalses como reconocimiento a la labor que realizaron para defender su hogar. Con este motivo, el matrimonio concedía una entrevista a DIARIO DEL ALTOARAGÓN en la que aconsejaban a los afectados por la construcción de pantanos que permanecieran unidos, que no aceptaran ofertas individuales y que reclamaran "un pueblo nuevo donde vivir todos juntos".

Hoy, más de medio siglo después de que Jánovas fuera condenado a la desaparición, la localidad emerge de las ruinas gracias al esfuerzo y el sacrificio de un puñado de familias que, como Francisca Castillo y Emilio Garcés, han hecho de este pueblo su cruzada personal.

El funeral de Francisca Castillo se celebra este miércoles, a las 12 horas, en la iglesia de Boltaña.