print
 
RIBAGORZA - EL RUN

El Run: Románico, naturaleza y agua son los grandes reclamos


La localidad forma parte del municipio ribagorzano de Castejón de Sos



ELENA FORTUÑO
23/07/2019

La ermita románica de la Virgen de Gracia es el emblema de la localidad de El Run, perteneciente al municipio de Castejón de Sos. En pleno Valle de Benasque, en un entorno natural privilegiado, la población es punto de partida para atractivas excursiones como la que permite disfrutar cenitalmente del espectacular Congosto de Ventamillo. Además, de esta naturaleza pura de El Run emerge uno de los tres manantiales de agua de Veri de la zona, que tiene en la población una de sus plantas embotelladoras.

El Run conforma el municipio de Castejón de Sos junto con las poblaciones de Liri y Ramastué. Con algo menos de un centenar de habitantes, en la población conviven las actividades tradicionales del sector primario con las iniciativas turísticas propias de una zona de montaña cada vez más en auge.

Situado a 830 metros de altitud y a 1 kilómetro y medio de Castejón de Sos, El Run tiene en su ermita de la Virgen de Gracia uno de sus principales reclamos. El templo se encuentra a unos diez minutos de paseo desde el casco urbano y constituye una buena muestra de las hermosas y sobrias ermitas románicas que se conservan en el Pirineo. 

La ermita de la Virgen de Gracia se construyó en su mayor parte durante el siglo XI, por lo que pertenece a los últimos momentos del primer románico, llamado lombardo. El torreón es, por su singularidad, el elemento más característico de esta ermita. Con su planta de forma cuadrada, sus ventanas geminadas, su pequeña arquería lombarda y su friso de esquinillas, corona una construcción llena de encanto y personalidad propia. La torre de la ermita de El Run presenta parentescos con las de las iglesias del Valle de Boí, de planta cuadrada y cubierta con losas a cuatro aguas.

Desde la página municipal de Castejón de Sos, recomiendan, por su atractivo, hacer un alto al subir a la ermita, en la Fuente de los "Siete Caños", un manantial de impresionante caudal en la plaza del albergue que brinda agua llegada desde el Posets y el Perdiguero, debido a un fenómeno cárstico propio de montañas calizas, donde el agua corre por galerías subterráneas.

La otra construcción religiosa de El Run es la Iglesia de San Aventín, en pleno casco urbano. Las obras del templo, que también comenzaron en el siglo XII, han ido sufriendo hasta hace poco pequeñas reformas. Los patrones del pequeño núcleo de El Run son San Aventín y San Hilarión, aunque su celebración se  trasladó, hace ya algunos años, al primer fin de semana del mes de agosto, así que en pocos días celebrarán sus fiestas.

La ubicación privilegiada de esta población permite disfrutar de interesantes rutas, como la que conduce al impresionante Congosto de Ventamillo que cierra el acceso al valle de Benasque por el sur, con sus enormes paredes calizas estrechando el paso del río Ésera y la N-260.

La ruta rodea la garganta por ambas orillas a una altura considerable, resultando un recorrido circular con importantes desniveles, pero con unas vistas inmejorables de los acantilados, el valle del Ésera y el macizo de las Maladetas. Se trata de un espacio natural de primer orden, con abundancia de especies animales protegidas y frondosos bosques de hayas, robles y pinos. El trazado combina varios senderos tradicionales entre las localidades de El Run y Seira.