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¿QUIÉN SOY?

Javier Lasaosa, una vida en Los 30


La peña "fue un cambio de nada a todo, en relaciones, amistades, deporte..."



J. N. C.
24/08/2019

Javier Lasaosa Escario (Huesca, 1956) nació entre los puentes de San Miguel y de Tabla, en una zona de la capital oscense que todavía algunos hoy llaman La Alameda. Estudió en el Colegio San Vicente, en Salesianos, en el Instituto y en la Residencia, "para pasar a oficialía y hacer FP, pero no la hice porque a los 14 años dejé de estudiar, ayudé un año a mi padre, que era pastor, y me metí a trabajar en José María Orús, que era Citröen, de pintor de coches, y a los dos años me pasé a la Renault, a Saturnino Cabrero, hasta que cerró". El mismo oficio le llevó a Barbastro, Jaca..., y una lesión, a la prejubilación.

De su infancia, recuerda que "compraba chucherías en La Infantil, en el Coso Alto, y las sidras en Coloma, en Salesianos, y los partidos de fútbol en el patio de Salesianos: Zaborras era capitán de un equipo y yo del otro". En la Residencia practicó todos los deportes y luego fichó por el equipo de fútbol de la Peña Los 30. "Tuve -dice- la grandísima suerte de entrar en la peña Los 30 en 1975", como futbolista primero y al año siguiente también como socio de la entidad, "donde aprendí mucho de todos". Jugó dos años con el Lamusa, los dos últimos.

"Para mi -resalta Lasaosa- la Peña Los 30 fue todo. Los 30 fue un cambio de nada a todo, en relaciones, amistades, deporte...". No obstante, recuerda con cierta tristeza los 16 años de parón de la entidad, "hasta que en 2011 se recupera la actividad y ya en 2012, a todo tren". Ha estado en diferentes junta directivas, aunque presidente solo fue entre 2011 y 2015.

Cree, por otro lado, que las peñas oscenses no pasan por su mejor momento, "que antes hacían todo y ahora, cada vez menos. Cada año perdemos algo las peñas, y es por culpa nuestra. Todo el mundo ha progresado excepto las peñas, Escriche hizo lo que cualquier concejal hubiera hecho, popularizar las fiestas, las sacó a la calle, y las peñas no hicieron nada y la gente dejó de ir a sus locales... ¿Qué le ofrecemos a un socio de peñas en este momento? Aparte de nada, nada. Ahora estamos a expensas del Ayuntamiento y de la empresa de la plaza de toros".

Ve con preocupación "la pérdida de derechos de los trabajadores", y sobre su ciudad, dice: "Huesca me gusta, aunque me gustaría que se mirase más a las personas y menos a los edificios. Se ha hecho lo fácil, no se piensa en el futuro. Somos la gente más amable del mundo, somos los fatos de turno, haremos un Coso muy bonito pero cada vez hay menos gente viviendo en el Coso".